Alberto Núñez Feijoo ha salido de la ambigüedad y ha dejado claras sus cartas: no habrá acuerdo con VOX. Como ya manifestó los días previos al 23J, cuando llegó a reconocer que hablaría antes con el PSOE que con Santiago Abascal, el líder popular ha asegurado que su intención es formar un Gobierno en solitario y sin compartir carteras ministeriales con la formación soberanista. Así lo ha ratificado este lunes Miguel Tellado, nuevo secretario general del PP, al confirmar que esa posición no es sólo una preferencia, sino un compromiso formal de Feijoo ante el próximo ciclo electoral.
El objetivo es claro: atraer al votante moderado y al socialista desencantado, desactivando la estrategia del «miedo a la extrema derecha» que, según el PP, permitió a Pedro Sánchez mantenerse en la Moncloa tras los últimos comicios, con el apoyo clave de Junts. Feijoo aspira a dar forma a un Ejecutivo “único, cohesionado y centrado en el bien común”, alejado —según sus palabras— de los “espectáculos” que atribuye al actual Gobierno de coalición entre PSOE y Sumar.
Desde la dirección nacional del PP se insiste en que la única fórmula de gobernabilidad que Feijoo contempla pasa por llegar a acuerdos programáticos con distintas fuerzas parlamentarias, incluido VOX, pero sin cederles entrada en el Consejo de Ministros. Es decir, buscará los apoyos necesarios para una eventual investidura, pero sin aceptar cuotas de poder compartido con el partido de Abascal. Y si esa exigencia por parte de VOX llegara a ser condición indispensable, fuentes del partido no descartan una repetición electoral.
Durante el reciente congreso nacional del PP, clausurado este fin de semana, Feijoo expuso cuál será su hoja de ruta si gana las próximas generales: negociará con todos los partidos con representación en el Congreso —salvo EH Bildu— y no establecerá cordones sanitarios artificiales, pero su modelo de Gobierno será monocolor. Lo que hasta ahora se presentaba como una intención se ha transformado en promesa electoral: no habrá coalición con VOX, aunque sí diálogo.
Sin embargo, cabe destacar que ninguna encuesta ubica al Partido Popular cerca de la aspirada mayoría absoluta, por lo que sólo les quedaría la posibilidad de convencer a Junts y el PNV o, ante la posible marcha de Sánchez, un acuerdo con el Partido Socialista como ya ocurre en varios países del resto de Europa y ha solicitado recientemente Mariano Rajoy.