El Partido Popular ha exigido al Gobierno de Pedro Sánchez que rectifique y rescinda el contrato de 12,3 millones de euros para que la compañía china Huawei se haga cargo de la gestión y el almacenamiento digital de las escuchas telefónicas ordenadas por jueces y fiscales.
«La decisión del Gobierno de entregar a Huawei datos sensibles ha escalado hasta convertirse en un problema diplomático y de seguridad de primer nivel con nuestro socios y aliados», señalan desde Génova, mientras el propio PP mantiene «el memorando de entendimiento, intercambio y cooperación» que firmó con el Partido Comunista de China en abril de 2013.
Lo firmó la ex secretaria general, María Dolores Cospedal, en la localidad china de Suzhou con Wang Jiarui, vicepresidente de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino y ministro del Departamento Internacional del PCCh, junto a Esteban González Pons, hoy vicepresidente del Parlamento Europeo y vicesecretario general del PP. La rúbrica marcó «el inicio oficial del diálogo entre los dos partidos».
El propio Pons defendió la entrada de Huawei en la red 5G europea en un artículo titulado La revancha de la historia: ¿es Europa una colonia digital? en febrero de 2020: «En ningún caso es aceptable la presión que está ejerciendo EEUU contra la UE para que vetemos, como ha hecho Trump, la participación de Huawei en el desarrollo de las infraestructuras de 5G (…). Hoy por hoy, sin Huawei no hay 5G posible en Europa«.
El memorando estableció que «las dos organizaciones» acordaban, «en base a los principios de independencia y autonomía, igualdad total, respeto mutuo y no intervención en los asuntos internos del país, llevar a cabo intercambios de forma activa con vistas a incrementar su conocimiento recíproco, ensanchar puntos en común, reforzar la confianza mutua, afianzar la relación de amistad, promover la cooperación y garantizar un desarrollo estable y a largo plazo de las relaciones chino-españolas».