El Partido Popular ha vuelto a apoyar el Acuerdo UE-Mercosur y ha tumbado en la Comisión de Agricultura del Senado una moción de VOX que pedía rechazar el pacto comercial «en tanto en cuanto no garantice la igualdad de condiciones frente a los productores españoles». La iniciativa también reclamaba suspender su aplicación provisional por su impacto sobre el sector primario.
La moción, impulsada por la senadora de VOX Paloma Gómez Enríquez y defendida este miércoles por el senador de VOX por Extremadura Ángel Pelayo, situaba el acuerdo con Mercosur como una amenaza directa para agricultores y ganaderos españoles. VOX acusa a Bruselas y al Gobierno de Pedro Sánchez de abrir el mercado europeo a productos que no soportan las mismas exigencias medioambientales, sanitarias y laborales que sí pesan sobre el campo nacional.
Pelayo ha lamentado que el campo español «ha llegado a un punto límite». A su juicio, España «no puede seguir entregando su soberanía alimentaria, su tejido productivo y el futuro de miles de explotaciones a una combinación de fanatismo climático, de acuerdos comerciales injustos, de competencia desleal, de burocracia y de indefinición política».
El senador ha defendido que el sector primario no puede ser tratado como un problema, sino como una pieza esencial de la nación. «Va a haber que hablar de afectados del sector primario por la Administración socialista, no de agricultores», ha señalado. Después ha reivindicado que el campo «no es un enemigo del medioambiente, ni un residuo del pasado, ni un problema a gestionar», sino «una columna vertebral de nuestra nación«.
El punto central de la moción era el rechazo al Acuerdo UE-Mercosur mientras no exista reciprocidad real. VOX sostiene que el pacto perjudica especialmente a los productores españoles al permitir la entrada de mercancías agroalimentarias procedentes de países sometidos a costes y estándares distintos.
«Abrir el mercado a productos agroalimentarios sometidos a estándares distintos, a costes distintos y a exigencias distintas no es libre comercio, es competencia desleal», ha afirmado Pelayo durante el debate. El senador ha añadido que «no se puede exigir al agricultor que cumpla normativas cada vez más duras y permitir la entrada de productos que no soportan las mismas obligaciones medioambientales y sanitarias que los nuestros».
La iniciativa también reclamaba un informe de impacto económico y social sobre las consecuencias del acuerdo para el sector primario español y europeo, la recuperación del principio de preferencia comunitaria, la inclusión de cláusulas espejo en todos los productos agrícolas, ganaderos y pesqueros importados a la Unión Europea y la defensa de una PAC sin recortes ni sometida a criterios climáticos por encima de la rentabilidad productiva.
VOX vinculó además el debate de Mercosur con el Pacto Verde Europeo y la Agenda 2030. La moción pedía rechazar las políticas derivadas de ese marco ideológico, al considerar que han elevado los costes, multiplicado las cargas burocráticas y debilitado la competitividad de agricultores y ganaderos frente a terceros países.
Pelayo también cargó contra la posición del Ejecutivo. Según el senador, el Gobierno no defiende al campo español «con firmeza», sino que ha asumido el marco ideológico de Bruselas hasta convertirse en «uno de sus partícipes».
En ese punto, el representante de VOX relacionó la crisis del sector con el cierre de explotaciones, la pérdida de hectáreas de cultivo, el envejecimiento del campo, la falta de relevo generacional y la sustitución de suelos agrícolas por placas solares. «Desaparecen explotaciones, se pierden hectáreas de cultivo, se ven sustituidas por placas solares, envejece el sector, se rompe el relevo generacional y el mundo rural se queda, por supuesto, sin futuro», denunció.
La moción también incorporaba un capítulo específico sobre Marruecos. VOX reclamaba detener las transferencias de fondos públicos españoles destinadas a financiar proyectos agroalimentarios en países extracomunitarios que compiten con España, así como suspender el Acuerdo Agrícola entre Marruecos y la Unión Europea por el perjuicio que, según el partido, causa a la producción española y comunitaria.
El rechazo del PP a la iniciativa deja de nuevo al descubierto el choque entre los populares y VOX en materia agraria. Mientras VOX exige frenar los acuerdos comerciales que no garanticen reciprocidad, el PP mantiene su respaldo al marco comercial europeo pese al malestar creciente del campo por la competencia desleal, los costes regulatorios y la pérdida de soberanía alimentaria.