Carpetazo a la investigación contra Francisco Salazar tras desaparecer del canal interno del PSOE, sin explicación ni resolución, al menos dos denuncias por presunto acoso sexual presentadas contra el exasesor de Pedro Sánchez. Los escritos, registrados hace aproximadamente cinco meses, fueron borrados entre finales de octubre y principios de noviembre sin que las denunciantes recibieran respuesta alguna por parte del partido.
En la dirección federal reconocen ahora que no se actuó con la diligencia debida. Como argumento para archivar definitivamente el asunto, en Ferraz sostienen que el pasado jueves —justo cuando un medio de comunicación preguntó por el estado del caso— Salazar solicitó su baja como militante, lo que, a su juicio, deja sin sentido continuar con cualquier tipo de indagación interna.
Sin embargo, la documentación interna del PSOE consultada por ElDiario.es muestra que las denuncias habían sido eliminadas mucho antes de que se produjera esa supuesta baja. Dos militantes que recurrieron al canal habilitado para denunciar conductas de acoso aseguran que vieron cómo sus expedientes desaparecieron sin previo aviso y sin que el partido se pusiera en contacto con ellas en ningún momento.
Ambas relatan que nunca fueron llamadas para ampliar información, ni entrevistadas, ni informadas de la evolución del procedimiento. Tampoco recibieron ninguna comunicación posterior que aclarase el destino de sus denuncias, pese a que los hechos denunciados se remontaban a su etapa laboral bajo la supervisión directa de Salazar.
El primer expediente fue registrado el 8 de julio, apenas tres días después de que salieran a la luz públicamente comportamientos atribuidos a Salazar que el propio medio definió como vejatorios, machistas y compatibles con acoso sexual. La denunciante recibió en ese momento una confirmación automática de que su comunicación había sido dada de alta correctamente.
Días después, el 11 de julio, el sistema del partido le remitió nuevas notificaciones informándole de que el procedimiento estaba en fase de tramitación y que podría ser requerida para ampliar su testimonio. Desde entonces, no volvió a recibir ninguna novedad ni requerimiento adicional.
Fue a finales de octubre cuando esta militante intentó consultar el estado de su denuncia accediendo al canal interno con sus claves personales. Para su sorpresa, el sistema reflejaba que no existía ningún procedimiento abierto bajo su perfil, como si nunca hubiera presentado reclamación alguna. «No aparece ninguna documentación registrada», fue el mensaje que encontró.
El borrado de los expedientes, la ausencia total de comunicación con las denunciantes y el cierre definitivo del caso tras la baja del investigado han desatado una fuerte polémica interna por la gestión del PSOE de un asunto especialmente sensible, que ahora queda oficialmente enterrado sin investigación, sin conclusiones y sin responsabilidades depuradas.