«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Pese a que los resultados finales dentro del territorio nacional siguieron una tendencia diferente

El PSOE ha ganado el voto exterior en las cuatro elecciones regionales del año tras reducir los controles e inflar el censo con la ‘ley de Nietos’

Voto cera. Redes sociales

El voto exterior en las últimas cuatro elecciones autonómicas celebradas en España ha mostrado un patrón común: el PSOE se ha impuesto entre los españoles inscritos en el Censo de Electores Residentes Ausentes (CERA) en Andalucía, Castilla y León, Aragón y Extremadura, pese a que los resultados finales dentro del territorio nacional siguieron una tendencia diferente.

Esta circunstancia se produce en un contexto marcado por dos cambios relevantes. Por un lado, la ampliación del censo exterior derivada de las nacionalizaciones impulsadas a través de la denominada ley de Nietos. Por otro, la reducción de los controles aplicados al sistema de voto desde el extranjero, una modificación que fue adelantada por The Objective y que afecta al procedimiento de trazabilidad utilizado por Correos para los envíos certificados vinculados al sufragio exterior.

Los datos oficiales de las juntas electorales reflejan que los socialistas encabezaron el recuento del CERA en las cuatro comunidades autónomas que han acudido recientemente a las urnas. Aunque la ventaja obtenida por el PSOE en el exterior no tuvo consecuencias en la distribución de escaños debido al limitado peso numérico de estos sufragios, sí evidenció una diferencia notable respecto al comportamiento electoral registrado dentro de España.

El caso más reciente corresponde a Andalucía. Las actas oficiales sitúan al PSOE como la candidatura más respaldada por los residentes en el extranjero, con 6.703 votos frente a los 6.307 obtenidos por el Partido Popular. Provincias como Almería y Málaga resultaron especialmente relevantes para inclinar el resultado a favor de los socialistas. La evolución resulta significativa si se compara con los comicios andaluces de 2022, celebrados antes de la ampliación del censo derivada de la ley de Memoria Democrática y cuando todavía seguía vigente el sistema de voto rogado. En aquella ocasión, el PP fue la fuerza más apoyada entre los electores residentes fuera de España.

Una situación similar se observa en Castilla y León. Las cifras oficiales publicadas por el Boletín Oficial de la comunidad muestran que el PSOE reunió 4.303 sufragios procedentes del exterior, mientras que el PP obtuvo 3.281. La ventaja socialista superó el millar de votos en una autonomía históricamente vinculada a importantes corrientes migratorias hacia América Latina y distintos países europeos.

La comunidad castellanoleonesa ya había registrado una tendencia parecida en las anteriores autonómicas. Entonces, el PSOE también logró imponerse en el voto exterior con 906 apoyos frente a los 659 obtenidos por el PP. Aquella convocatoria estuvo marcada por una participación especialmente reducida debido a los obstáculos administrativos asociados al voto rogado, que limitó la movilización de los electores residentes fuera de España.

En Aragón, los resultados de las últimas elecciones autonómicas también otorgaron una clara ventaja a los socialistas. El PSOE acumuló 1.595 votos del CERA, repartidos entre Zaragoza, Huesca y Teruel, mientras que el Partido Popular sumó 1.030 papeletas. La candidatura socialista consiguió además situarse por delante en las tres circunscripciones de la comunidad.

Extremadura completa este escenario. En Badajoz, el PSOE alcanzó el 34,17% de los votos válidos emitidos desde el extranjero, superando ampliamente al PP. En Cáceres volvió a repetirse la misma dinámica, con los socialistas encabezando igualmente el recuento entre los residentes ausentes. La comunidad extremeña ya había mostrado una inclinación semejante en las elecciones autonómicas celebradas en 2023.

Todo ello coincide con las modificaciones introducidas en la gestión logística del voto exterior. Correos sustituyó en las elecciones generales de 2023 el sistema de control individual de los envíos certificados por un mecanismo basado en rangos, mediante el cual únicamente se registra el primer y el último código de barras de cada lote. De acuerdo con fuentes internas citadas por ese medio, el cambio redujo la trazabilidad tradicional de estos envíos y pudo afectar potencialmente a una parte muy significativa de las certificaciones tramitadas.

En los comicios generales de 2023 se contabilizaron 233.688 votos procedentes del CERA. Aunque inicialmente se especuló con que este sufragio podría alterar la asignación de escaños en varias provincias, el impacto final fue limitado y únicamente provocó una modificación en el reparto de representantes por Madrid.

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