Un informe de la Fundación Avanza, el think tank del PSOE presidido por el propio Pedro Sánchez, plantea reforzar la presencia de personas inmigrantes y de españoles descendientes de inmigrantes en las instituciones políticas, incluidos los parlamentos y los partidos. El documento avanzado por OkDiario sostiene que una mayor representación de este colectivo contribuiría a «mejorar su integración, combatir prejuicios y reflejar con más fidelidad la diversidad social existente en España».
El texto, titulado La integración de la inmigración: una responsabilidad pendiente, recoge una batería de propuestas orientadas a favorecer la convivencia y la participación social. Su publicación coincide con el proceso de regularización masiva impulsado por el Gobierno, una medida que podría beneficiar a un número muy elevado de inmigrantes en situación administrativa ilegal.
La fundación socialista defiende que la integración no puede limitarse al ámbito laboral o administrativo, sino que debe incorporar también la participación democrática. A su juicio, esa implicación debería darse en todos los niveles institucionales: europeo, nacional, autonómico y local. El informe califica esta presencia como un elemento esencial para cualquier política de integración que aspire a ser efectiva.
En esa línea, Avanza considera necesario promover una representación más amplia de la población inmigrante en órganos políticos, partidos, sindicatos, ONG y otras entidades de la sociedad civil. Según el documento, estas instituciones deberían ir adaptándose a la composición real del país para favorecer la inclusión y garantizar una mayor igualdad de oportunidades.
El informe señala que la ciudadanía necesita referentes visibles y que esa presencia en espacios públicos e institucionales puede ayudar a desmontar estereotipos. Para la fundación, la representación política y social de personas de origen extranjero permitiría normalizar su papel dentro de la vida pública española.
El diagnóstico del think tank es crítico con la situación actual. Según recoge el texto, la presencia de «nuevos ciudadanos» en los órganos de gobierno de la Administración y en los parlamentos españoles sigue siendo muy reducida. La fundación sostiene que, aunque más del 20% de la población nacional tiene origen extranjero, el Congreso de los Diputados apenas cuenta en cada legislatura con un pequeño número de diputados de origen inmigrante, alrededor del 2% de la Cámara.
Otra de las propuestas del documento se centra en el ámbito lingüístico y cultural. La Fundación Avanza defiende que el aprendizaje del idioma del país de acogida debe ir acompañado del reconocimiento de las lenguas y culturas de origen de las personas inmigrantes. Por ello, plantea políticas públicas que impulsen su visibilidad en medios de comunicación y espacios institucionales.
El informe sostiene que la adquisición de competencias lingüísticas no debe centrarse exclusivamente en la lengua de la sociedad receptora. A su juicio, también deberían fomentarse las lenguas y culturas de origen, como parte de una estrategia de integración intercultural.
En la práctica, la fundación propone que las administraciones y la sociedad civil impulsen espacios en prensa, radio y televisión públicas dedicados a esas lenguas y culturas. Esto implicaría abrir contenidos en los medios públicos a los idiomas más hablados entre la población inmigrante, entre ellos el árabe y el rumano, además del español utilizado por los ciudadanos procedentes de Hispanoamérica.
El documento también aborda la cuestión religiosa. La Fundación Avanza sostiene que el laicismo debe hacerse compatible con el respeto efectivo a la libertad religiosa y pide eliminar los obstáculos que dificulten el ejercicio de ese derecho.
Entre los ejemplos citados aparece la falta de cementerios musulmanes en España. El informe considera que su escasa presencia en el territorio nacional supone un problema que debe ser atendido por las administraciones. «No puede ser que incluso en la muerte las personas sean discriminadas», señala el texto al referirse a esta cuestión.