Los socialistas andaluces han presentado esta semana una declaración para nombrar al primer presidente de la Junta de Andalucía, Rafael Escuredo, como «padre de la autonomía andaluza». El texto de la iniciativa alaba la consecución del «autogobierno» andaluz, un logro inspirado en el pensamiento de Blas Infante, figura cultivada y protegida tanto por la izquierda andaluza como por los propios populares de Moreno Bonilla en la actualidad.
Las aspiraciones autonomistas de aquel 4 de diciembre de 1977 fueron materializadas finalmente en la comunidad autónoma de Andalucía. El PSOE indica en la exposición de motivos que «Andalucía se levantó contra la opresión histórica que las élites conservadoras le habían infringido durante siglos».
En este sentido, asegura que Rafael Escuredo «entendió mejor que nadie» el sentir del pueblo andaluz y consiguió “la emancipación política” de Andalucía.
Escuredo tiene la Medalla de Andalucía y el Gobierno de Moreno Bonilla ya le nombró «hijo predilecto«. No obstante, y tras lo expuesto, los socialistas reclaman ahora un reconocimiento estatutario. En palabras del parlamentario socialista Mario Jiménez, los socialistas andaluces quieren «recuperar la ambición autonomista».
Los socialistas han presentado ahora la medida en forma de proposición no de ley para intentar lograr el apoyo del PP andaluz y sacar hacia adelante esta intención. Intentan así «responder» la deriva andalucista que Moreno Bonilla lleva impulsando desde años atrás: desde la instauración del Día de la bandera de Andalucía hasta la última ocurrencia de impulsar el habla andaluza en los colegios.