
Nuevo aviso de apagón en España. Red Eléctrica ha vuelto a pedir a la gran industria que reduzca temporalmente su consumo para aliviar las tensiones del sistema eléctrico, en la que supone ya la sexta activación del Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD) en menos de dos meses. El mecanismo se puso en marcha a las 21.02 horas del viernes 4 de septiembre y permaneció operativo durante cerca de dos horas.
La intervención movilizó aproximadamente 832 MW de potencia y permitió gestionar 1.631,6 MWh durante el periodo de activación. Las compañías participantes recibirán alrededor de 185 euros por MWh por la energía aportada, al margen de la remuneración que perciben por mantener disponible esa capacidad para cuando el operador del sistema necesite recurrir a ella.
El episodio vuelve a poner el foco sobre la frecuencia con la que Red Eléctrica está utilizando este mecanismo. Desde el pasado 15 de julio, el SRAD se ha activado en seis ocasiones: dos veces durante aquella primera jornada, nuevamente una semana después, otras dos durante agosto y, finalmente, la intervención del pasado viernes. Nunca desde la puesta en funcionamiento del servicio se había recurrido a él con tanta reiteración en un periodo tan reducido.
La activación del SRAD, no obstante, no significa por sí misma que España se encuentre al borde de un apagón. Se trata de una herramienta diseñada para equilibrar rápidamente generación y demanda cuando las reservas disponibles resultan insuficientes. La particularidad de este verano reside en que un recurso concebido para circunstancias puntuales está siendo requerido con una frecuencia extraordinariamente elevada.
En esta última ocasión confluyeron varios problemas. La producción eólica resultó inferior a la prevista, se registraron indisponibilidades no programadas en generación térmica y los intercambios eléctricos con Francia tuvieron que reducirse en tiempo real debido a congestiones en la interconexión. La combinación de estos factores estrechó los márgenes de seguridad y llevó al operador a recurrir a la reducción del consumo de las industrias adheridas al SRAD.
La incidencia coincidió además con la desconexión de Ascó I, aunque Red Eléctrica desvincula ambos acontecimientos porque la parada del reactor nuclear se había producido aproximadamente doce horas antes. El nuevo episodio vuelve a evidenciar la importancia de disponer de capacidad suficiente para responder a las diferencias entre la producción eléctrica prevista y la que finalmente está disponible en tiempo real.
La gran industria ya había advertido al comienzo del verano sobre la posibilidad de que estas situaciones se repitieran. Fuentes del sector consultadas por Vozpópuli muestran ahora su preocupación por los próximos meses y anticipan un otoño complicado, sin descartar nuevas peticiones para reducir el consumo industrial si vuelven a producirse desajustes en el sistema eléctrico español.