Red Eléctrica volvió a pedir este martes a parte de la gran industria española que redujera su consumo para contener un nuevo desajuste entre la generación y la demanda. Es la tercera jornada con activaciones en menos de un mes y la cuarta ocasión en lo que va de año en la que el operador recurre al Servicio de Respuesta Activa de la Demanda (SRAD), detalla Vozpópuli.
La intervención comenzó el 11 de agosto a las 21.28 horas, cuando la producción solar ya había desaparecido y la generación eólica se situó por debajo de las previsiones. Red Eléctrica movilizó 943 megavatios (MW) de potencia y activó 1.412,6 megavatios hora (MWh), el equivalente a mantener esa reducción durante cerca de una hora y media.
La energía activada alcanzó un precio medio ponderado de 210,91 euros por MWh, el más elevado de las intervenciones registradas desde mediados de julio. El valor económico del conjunto de la energía movilizada ronda los 297.800 euros, aunque esa cantidad no equivale al importe que recibirá cada instalación participante.
Red Eléctrica sostiene que la continuidad del suministro no estuvo comprometida. El operador atribuye la actuación a una «situación puntual» causada por una reducción de la producción eólica no prevista y asegura que la medida buscaba mantener los niveles de reserva establecidos en los procedimientos de operación.
El SRAD permite que grandes consumidores y agregadores reduzcan de forma temporal su demanda cuando el operador lo solicita. Las empresas que participan en el servicio reciben una compensación económica a cambio de detener líneas de producción, aplazar determinados procesos o rebajar el consumo comprometido.
Tres intervenciones desde mediados de julio
La repetición de estos episodios ha reabierto las dudas sobre la capacidad del sistema para gestionar la creciente dependencia de fuentes renovables sujetas a las condiciones meteorológicas. Desde mediados de julio, Red Eléctrica ha recurrido al mecanismo en tres jornadas diferentes y ha realizado cuatro activaciones.
El 15 de julio se produjeron dos intervenciones consecutivas: la primera movilizó 943 MW y la segunda, 832 MW. Una semana después, el 22 de julio, el operador volvió a solicitar una reducción de 943 MW ante otra caída inesperada de la generación eólica durante una noche de elevado consumo por las altas temperaturas. El Periódico de la Energía informó entonces de que el suministro tampoco había estado en riesgo.
Para el segundo semestre de 2026, el sistema peninsular dispone de 1.775 MW de respuesta activa de la demanda, adjudicados en la subasta celebrada el pasado 28 de mayo. En la última intervención se utilizó más de la mitad de toda esa capacidad.
El mecanismo tiene carácter preventivo y su activación no implica que España estuviera a las puertas de un apagón. Sin embargo, la frecuencia con la que Red Eléctrica está recurriendo a la industria evidencia las dificultades para mantener el equilibrio cuando coinciden una producción renovable inferior a la prevista, temperaturas elevadas y la desaparición de la energía solar al anochecer.
Fuentes del sector eléctrico consultadas por Vozpópuli anticipan nuevos episodios y alertan del deterioro de la situación: «Nos estamos cargando la red».