'Ser es defenderse'
RAMIRO DE MAEZTU
Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.

El vídeo que echa por tierra la coartada pacífica de los agresores de Alsasua

 

Una grabación, realizada por Ospa Mugimendua, muestra a un grupo de agentes asaltados y abandonando el pueblo «para siempre».


Ospa Mugimendua, el movimiento instalado desde hace años en pueblos y ciudades del País Vasco y Navarra cuyo principal objetivo es el hostigamiento de las fuerzas de seguridad del Estado, publicó en 2012 un vídeo que alentaba a los jóvenes a agredir a los agentes para «echarles del pueblo para siempre».
La grabación, a la que ha tenido acceso Vozpópuli, desmonta la teoría de los agresores de Alsasua que acosaron y apalearon a dos agentes de la guardia civil y sus respectivas parejas en un bar de la localidad.
“Cuando llegamos a este pueblo, fuimos fácilmente aceptados, aunque la gente nos miraba mal”, comienza la grabación, que muestra diferentes establecimientos de Alsasua, algunos de ellos muy cercanos a la ubicación del Koxka donde se produjeron los hechos.
El vídeo muestra a agentes con claro acento andaluz y tapados con pasamontañas, un recurso utilizado por las fuerzas de seguridad del Estado en los años del plomo etarra. «Pasábamos las noches bailando y bebiendo. Pero un día, unos jóvenes se acercaron a nuestro bar», continúa el vídeo, que a continuación muestra a un grupo de personas disfrazas entrando al local donde se encontraban los agentes.
“Y después de unos empujones y unas grandes instrucciones, nos tuvimos que ir de aquel bar y decidimos irnos de aquel pueblo para siempre y no volver”, concluye la grabación.

‘Sabían que eran guardias civiles’

Los policías forales que acudieron al bar Koxka de Alsasua donde fueron agredidos dos guardias civiles han declarado en el juicio que vieron «claramente que fue una paliza y ya está» y que los supuestos agresores sabían perfectamente que las víctimas pertenecían a la Guardia Civil.
Así lo han manifestado en el juicio que se celebra en la Audiencia Nacional estos dos policías autonómicos, miembros de la patrulla que acudió a la zona tras el aviso de la Guardia Civil y que participaron en la detención de uno de los ocho acusados, Jokin Unamuno, en prisión provisional.
Uno de los agentes forales ha reconocido que el grupo de personas que había (unos 40) sabía perfectamente que los agredidos eran guardias civiles, porque les recriminaron que entraran en el juego del instituto armado y les decían que las víctimas no eran de allí y que les detuvieran.
Este policía también ha precisado que ninguno de los que estaban congregados en la zona dijo en ningún momento que se les atendiera por haber sufrido alguna lesión ni tampoco expresaron su deseo de denunciar.
También ha señalado que había mucha tensión en el ambiente, con resistencia activa de los que protestaban por la detención de Unamuno, muchos de ellos grababan con el móvil (ninguno ha facilitado la grabación) y que él y su compañero recibieron empujones y burlas.

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