La sustracción de menores ha aumentado un 73% en la última década en España, con tendencia al alza desde 2016, según el informe anual sobre personas desaparecidas del Centro Nacional de Personas Desaparecidas del Ministerio del Interior. El registro muestra evolución progresiva de las denuncias. En 2023 se alcanzaron 477 casos, mientras que en el último ejercicio se contabilizaron 453 casos, con ligera variación interanual.
Las denuncias por sustracción de menores no siempre se califican inicialmente como delito, lo que obliga a reclasificaciones posteriores. Se registraron 69 denuncias penales, en su mayoría vinculadas a traslados internacionales de menores por uno de los progenitores sin consentimiento del otro. Los procedimientos se canalizan por vía penal o civil.
La cooperación internacional puede condicionar la eficacia de las investigaciones cuando el país de destino no reconoce los hechos como delito. El Convenio de La Haya de Restitución de Menores, vigente en más de cien Estados, regula la vía civil para la restitución.
En términos generales, en 2025 se registraron 25.086 denuncias por desaparición en España. Los menores de 13 a 17 años concentran el 59,1% de los casos, mientras que los mayores de 65 años representan el 4,7%.
Los centros de acogida notificaron 2.440 desapariciones de menores. El informe señala reincidencia y mayor incidencia en territorios de menor renta, lo que complica la localización y seguimiento administrativo.