El plan Kanpai, organizado por los Mossos d’Esquadra, ha permitido expulsar de España a 35 delincuentes que sumaban más de 300 antecedentes. Se trata de inmigrantes con un elevado nivel de reincidencia que actuaban principalmente en Barcelona y cuya salida del país se ha tramitado mediante procedimientos vinculados a la legislación de extranjería.
Esta estrategia avanzada por ElCaso.cat, en marcha desde abril de 2025, se basa en identificar perfiles especialmente activos en la comisión de delitos, analizar su historial y activar mecanismos administrativos cuando se trata de ciudadanos extranjeros. La colaboración entre distintos cuerpos de seguridad, incluida la Policía Nacional, ha sido clave para ejecutar estas actuaciones.
Según han explicado responsables policiales, la expulsión se considera una respuesta ajustada ante conductas delictivas reiteradas. En paralelo al desarrollo del plan, los datos reflejan un incremento de intervenciones relacionadas con la normativa de extranjería: durante 2025 se registraron cerca de mil detenciones por este motivo en la capital catalana, de las cuales más de 200 acabaron en expulsiones efectivas.
La comisaria jefa en Barcelona, Montserrat Estruch, ha subrayado que este modelo de actuación se apoya en tres pilares: análisis de inteligencia, presencia policial en la calle y coordinación entre cuerpos. Estas líneas de trabajo, según ha señalado, han contribuido a revertir la tendencia al alza de la criminalidad.
Fenómenos como la delincuencia organizada, la reincidencia, las agresiones sexuales o la proliferación de armas se han convertido en focos de preocupación, junto a nuevas formas de criminalidad que requieren adaptación constante por parte de las fuerzas de seguridad.
En este contexto, el plan Kanpai se presenta como una de las herramientas clave para contener la actividad de los delincuentes habituales en Barcelona, dentro de una estrategia más amplia que busca reforzar la seguridad en el espacio público.