Los países de la Unión Europea deberán cumplir con el Pacto de Migración y Asilo aprobado por populares y socialistas que entra en vigor este viernes y que impone el reparto de inmigrantes ilegales y prohíbe devolver a los menas con sus familias.
La Comisión Europea sostiene que los Estados miembros «seguirán adaptando y afinando en los próximos meses» el «complejo» bloque de reformas que ya han sido desarrolladas a nivel jurídico y operativo.
Para que el Pacto saliera adelante fueron necesarios diez años de negociaciones para salvar las profundas diferencias entre Estados miembros.
Finalmente, la solución pasó por crear un mecanismo que obligará a los Veintisiete a responder ante un socio desbordado con la llegada de inmigrantes, bien reubicando en su territorio a parte de los llegados, bien pagando una compensación tasada por cada inmigrante que rechace.
El objetivo es trasladar al menos a 30.000 inmigrantes cada año, pero los países podrán negarse a recibir a parte de los acogidos a cambio de una compensación de 20.000 euros por cada traslado rechazado.
«PP y PSOE han vuelto a traicionarte, esta vez en materia de inmigración. Este viernes entra en vigor. Nadie ha votado este reemplazo… pero pagaremos las consecuencias», asevera VOX.