«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El recinto, financiado con dinero público, había reservado seis horas exclusivamente para la comunidad negra

Berlín cancela una jornada de piscina reservada sólo para negros tras las críticas por discriminación racial a los blancos

Foto de archivo de una piscina pública. Europa Press.

Una piscina pública de Berlín ha cancelado una jornada que iba a estar reservada exclusivamente para miembros de la comunidad negra después de la fuerte polémica desatada en Alemania por una iniciativa que dirigentes conservadores denunciaron como una forma de discriminación racial.

La actividad estaba prevista para este viernes 14 de agosto en el Volksbad, una piscina temporal instalada frente al teatro Volksbühne, en la céntrica Rosa-Luxemburg-Platz. Durante seis horas, entre las 12.00 y las 18.00, el acceso debía quedar restringido a participantes de la comunidad negra de Berlín.

El evento había sido organizado en colaboración con Each One Teach One (EOTO), una organización financiada con fondos públicos que desarrolla programas destinados a personas de origen africano.

Tras varios días de críticas políticas y mediáticas, EOTO y la Volksbühne anunciaron la cancelación alegando que ya no podían garantizar la seguridad de los asistentes ante las amenazas y los mensajes que calificaron de «agitación racista y de extrema derecha».

Una piscina pública de 300.000 euros

La polémica adquirió especial dimensión por tratarse de una instalación financiada con dinero público. El Volksbad abrió sus puertas el pasado 7 de agosto y permanecerá instalado previsiblemente hasta comienzos de octubre. Cuenta con una piscina de 25 metros de longitud y 1,3 metros de profundidad y, según medios alemanes, ha costado alrededor de 300.000 euros procedentes de fondos públicos.

Habitualmente el acceso es gratuito y está abierto a cualquier ciudadano. Sin embargo, determinados periodos de su programación han sido reservados para asociaciones concretas. Entre ellas se encuentran organizaciones de trabajo social y entidades vinculadas a proyectos medioambientales.

La decisión que generó la controversia fue reservar toda una franja de seis horas para las «comunidades negras de Berlín», excluyendo de facto a cualquier persona que no perteneciera a ese grupo.

La iniciativa provocó una inmediata reacción política. La copresidenta de Alternativa para Alemania (AfD), Alice Weidel, calificó directamente la medida de «apartheid» y cuestionó que una instalación sostenida con recursos públicos pudiera separar a sus usuarios en función del color de piel.

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