Miguel Ángel Gallardo ya no es el secretario general del PSOE de Extremadura. El dirigente socialista ha presentado su renuncia este lunes en una reunión celebrada en la sede autonómica del partido en Mérida, iniciada pasadas las 17.00 horas, tras la severa derrota sufrida por los socialistas en las elecciones autonómicas.
Gallardo había tomado la decisión la noche anterior, pero optó por no hacerla pública en su comparecencia posterior a los resultados. El motivo fue la negociación abierta con Ferraz para pactar una salida ordenada, que pasa por la designación de una gestora hasta que el partido elija a su sustituto.
La dimisión se ha producido en un ambiente de fuerte tensión interna. Durante el cónclave socialista, varios dirigentes de la provincia de Cáceres situaron a Gallardo en el centro de las críticas y exigieron, además, que renuncie a tomar posesión de su acta de diputado, al considerar que su continuidad institucional agravaría la crisis del partido.
La salida de Gallardo certifica el colapso del liderazgo socialista en Extremadura y abre una etapa de incertidumbre marcada por la tutela de Ferraz, las divisiones internas y la pérdida de influencia institucional. El PSOE extremeño afronta ahora la reconstrucción de su proyecto político tras uno de los mayores fracasos electorales de su historia reciente.