Algunos soldados han comenzado a cubrirse el rostro durante las patrullas para evitar ser identificados
Guerra psicológica contra el Ejército en Ceuta: canales marroquíes difunden fotos de militares españoles y los «fichan»
Guerra psicológica contra el Ejército en Ceuta: canales marroquíes difunden fotos de militares españoles y los «fichan»
Militares patrullan las calles de Ceuta, a 29 de agosto de 2026, en Ceuta. Europa Press.
Por LGI
4 de septiembre de 2026

Militares españoles desplegados en Ceuta han alertado de que fotografías tomadas durante sus patrullas están circulando por redes sociales y canales de difusión marroquíes acompañadas de mensajes intimidatorios. Algunas de las imágenes habrían sido manipuladas para presentar a los soldados como si fueran personas buscadas, mientras otros mensajes los acusan de haber «pegado a los hermanos», aseguran que están «fichados» y les recomiendan no volver a entrar en Marruecos.

La situación ha sido comunicada por algunos miembros del Ejército de Tierra a sus superiores, según fuentes en contacto directo con los militares citadas por El Confidencial Digital. La preocupación se produce después del despliegue extraordinario de las Fuerzas Armadas en las calles de Ceuta para apoyar a las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tras la entrada masiva de inmigrantes ilegales registrada a finales de julio.

El origen concreto de las fotografías no está determinado. Los militares sospechan que algunas pudieron ser tomadas por extranjeros que permanecen en la ciudad o por activistas que se desplazan por las zonas donde patrullan las unidades españolas. Tampoco existe por ahora evidencia pública de que la difusión de las imágenes haya sido organizada directamente por el Gobierno marroquí o por sus servicios de seguridad. Lo acreditado por las fuentes consultadas es que las fotografías han terminado apareciendo en canales y redes vinculados al ámbito marroquí con mensajes destinados a identificar e intimidar a los soldados.

Fotografías convertidas en carteles de «Se busca»

Algunas de las publicaciones muestran las imágenes de los militares editadas con una estética similar a los tradicionales carteles de «Se busca». Junto a las fotografías aparecen acusaciones contra los soldados por su actuación durante las intervenciones realizadas en Ceuta y advertencias sobre las consecuencias que podrían afrontar si vuelven a cruzar la frontera.

Los mensajes sostienen que determinados militares habrían golpeado a «los hermanos» durante las actuaciones frente a los grupos de inmigrantes que entraron en la ciudad. A continuación, los señalan individualmente como «fichados» y les advierten de que sería mejor que no regresaran a Marruecos.

La amenaza tiene una dimensión especialmente sensible en Ceuta. Los desplazamientos hacia localidades marroquíes como Castillejos, Tetuán o Tánger son habituales entre numerosos residentes de la ciudad autónoma. El problema se agrava en el caso de militares españoles que mantienen vínculos familiares o personales al otro lado de la frontera, para quienes una identificación pública puede tener consecuencias que van mucho más allá del servicio.

El fenómeno ha comenzado incluso a modificar el comportamiento de algunos efectivos. Según las fuentes citadas, hay soldados que se cubren el rostro con pasamontañas durante determinadas patrullas y otros que intentan evitar operar en zonas próximas a sus propios barrios para reducir la posibilidad de ser reconocidos.

El apellido del militar, visible en el uniforme

Otra de las preocupaciones se concentra en la denominada «galleta» del uniforme, el distintivo situado en el pecho que permite conocer el arma o unidad a la que pertenece el militar, su empleo y su apellido.

Ese último dato puede facilitar que una persona que haya fotografiado a un soldado consiga localizar posteriormente su identidad completa o sus perfiles en redes sociales. Por este motivo, algunas voces entre los efectivos plantean que quienes participan en las patrullas de Ceuta dejen temporalmente de mostrar el apellido o lo sustituyan por algún tipo de código identificativo, siguiendo un modelo semejante al empleado por unidades policiales.

La Policía Nacional, por ejemplo, utiliza identificadores profesionales que permiten individualizar a un agente cuando resulta necesario sin exponer directamente sus datos personales ante cualquier ciudadano que lo observe durante una intervención.

La batalla también se libra en las redes

El señalamiento de los soldados añade una nueva dimensión al clima creado alrededor de Ceuta desde finales de julio. Las redes sociales han desempeñado un papel importante tanto en la difusión de convocatorias para dirigirse hacia la frontera como posteriormente en la circulación de imágenes, vídeos y mensajes sobre la actuación de policías, guardias civiles y militares españoles.

Fuentes militares interpretan la campaña de fotografías y amenazas como una forma de presión psicológica destinada a condicionar el comportamiento de los efectivos, introduciendo entre ellos el temor de que una actuación durante el servicio pueda traducirse después en represalias personales o familiares.

La descripción encaja con las técnicas habitualmente vinculadas al denominado entorno cognitivo, donde el objetivo no consiste necesariamente en atacar físicamente a una fuerza adversaria, sino en influir sobre sus decisiones, generar inseguridad y debilitar su capacidad de actuación mediante información, propaganda, exposición pública o amenazas.

No existe, sin embargo, ninguna prueba pública que permita atribuir esta campaña concreta al Estado marroquí. La información disponible se refiere a canales de difusión y perfiles marroquíes, por lo que cualquier responsabilidad institucional de Rabat requeriría evidencias adicionales.

Un problema que preocupa dentro del Ejército

El señalamiento llega además en un momento especialmente delicado para los militares desplegados en la ciudad autónoma. Las Fuerzas Armadas han asumido patrullas de apoyo a la seguridad sin ejercer las mismas funciones ni disponer exactamente del mismo marco jurídico que Policía Nacional o Guardia Civil, una circunstancia que ya había provocado inquietud entre algunas asociaciones profesionales.

La presencia de las fotografías en canales marroquíes ya ha trascendido también a espacios militares españoles. Un canal de Telegram especializado en asuntos de las Fuerzas Armadas recogía esta semana la alerta sobre los soldados de Ceuta y los mensajes en los que se les acusa de «pegar a los hermanos» y se les amenaza con no regresar a Marruecos.

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