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‘Hablamos español’ denuncia la actitud del alcalde de Sangenjo (PP)

Este artículo se publicó en La Gaceta antes de convertirse en La Gaceta de la Iberosfera, no siendo entonces propiedad de Fundación Disenso.
Bandera de España | EFE

La Asociación Hablamos Español desarrolla desde hace meses una campaña informativa y de recogida de firmas contra la política lingüística que pone en peligro la igualdad de los españoles en distintas comunidades autónomas.
Una de sus últimas acciones, en la localidad gallega de Sangenjo (bajo la alcaldía del PP), se vio obstaculizada por radicales del Bloque Nacionalista Gallego. Pero lo sorprendente, según denuncia la propia asociación, no fue la reacción del BNG, sino la actitud del alcalde, Telmo Martín, del Partido Popular.
Así, la entidad ha emitido un comunicado que, por su interés, reproducimos de forma íntegra:
«La Asociación Hablemos Españos viene desarrollando en toda España una campaña informativa para que se conozca en qué medida la imposición lingüística que se está llevando a cabo en Cataluña, Comunidad Valenciana, Galicia, País Vasco, Islas Baleares, y ahora también en Navarra, supone una vulneración de derechos, implica una traba para moverse o establecerse en cualquier logar de España, y es una anomalía sin parangón en una democracia.Una de las iniciativas que Hablamos Español ha puesto en marcha es una recogida de firmas para la ILP de Libertad de Elección de Lengua, admitida por el Congreso y el Senado, para la aprobación de una ley de rango nacional que garantice estos derechos. Para ello se organizan recogidas de firmas en toda España.
El día 8 de septiembre habrá mesas en más de cincuenta ciudades.El pasado 28 de julio la recogida de firmas en la localidad de Sangenjo no pudo llevarse a cabo de manera tranquila y con garantías, ya que un grupo de radicales, entre los que estaban dirigentes del BNG, la boicotearon ante la pasividad del Ayuntamiento, y a pesar de que Hablamos Español contaba con los permisos preceptivos para llevar a cabo esa actividad.Ante la negativa del Ayuntamiento de la localidad de Sangenjo a permitir posteriores recogidas de firmas, Hablamos Español solicitó permiso de reunión a la Subdelegación de Gobierno, permiso que finalmente fue concedido. La autorización y anuncio para el próximo domingo 26 de agosto, ha tenido como respuesta un lamentable comunicado promovido por el alcalde de la localidad de Sangenjo, una declaración que debemos responder.

  1. Dice el Alcalde dela localidad de Sangenjo que se había denegado el permiso a Hablamos Español porque en la recogida de firmas del día 28 de julio “hubo altercados”. Lo que sucedió fue que unos ciudadanos que estaban ejerciendo sus derechos constitucionales tuvieron que soportar que un grupo de fanáticos hiciera todo lo posible para impedir el ejercicio de esos derechos, mediante la violencia verbal, gestual, e incluso física. El Alcalde de la localidad de Sangenjo parece que justifica que se prohíba a la víctima de una agresión, circular libremente y ejercer sus derechos, porque eso puede provocar de nuevo a su agresor.
  2. Dice el alcalde de Sangenjo que buscamos la publicidad que da un enclave turístico para lograr el eco mediático de otro modo no tendríamos.Hablamos Español acude a todos los lugares que le dan visibilidad donde hay muchas personas dispuestas a firmar, como es lógico, y de forma repetida acude a enclaves turísticos de toda España. Para el próximo fin de semana ha organizado mesas en Fuengirola, Huelva, Bayona, y por tercera vez en Salou, La Pineda y Santander. Esto nos da visibilidad y repercusión mediática con presencia en prensa escrita y radio de toda España. Estas ciudades están gobernar por alcaldes de diferente signo, alguno del PP, como Telmo Martín. Curiosamente, incluso el alcalde nacionalista de Santiago acaba de autorizar una recogida de firmas de Hablamos Español.
  3. En un sorprendente alarde de ignorancia, en el comunicado del Ayuntamiento se afirma que si tuviéramos interés en recoger firmas «utilizaríamos otros medios tecnológicos, bastante más eficaces, y que son los que habitualmente están utilizando las asociaciones que promueven iniciativas similares».

Las ILP hay que firmarlas en pliegos sellados y numerados por la Junta Electoral Central y han de ser recogidas por fedatarios. Por internet solo se puede firmar con firma electrónica en un espacio aprobado por la Junta electoral de una forma tan estricta y complicada, que de 50.000 intentos se logran aproximadamente 500 firmas. Es por eso por lo que se organizan recogidas de firmas en la calle y sobre papel. Confunde el alcalde una recogida de firmas en apoyo de una ILP con las de plataformas por whatsaap.
Por último, Hablamos Español quiere manifestar que coincide con el alcalde en un solo aspecto de su comunicado. Es verdad que los fanáticos que defienden el totalitarismo lingüístico y los que proponemos enseñanza en lengua materna, que las instituciones usen las dos lenguas y que no haya barreras lingüísticas para circular por nuestro país, somos polos opuestos. Si el alcalde quiere situarse en un punto intermedio entre la libertad y la democracia y el totalitarismo, él verá en donde está, pero se ha convertido en el único alcalde de España que ha atacado directamente una asociación ciudadana de este modo. Hemos tenido problemas con algún ayuntamiento gobernado por nacionalistas, pero ninguno ha llegado al extremo del señor Telmo Martín.
Es más, se ha permitido, desde su cargo, realizar insinuaciones tendenciosas sobre la actividad y los fines de Hablamos Español, que hubiesen impedido su propia legalización, y que descalifican incluso a la propia Mesa del Congreso de los Diputados que ha autorizado la recogida de firmas en apoyo de la ILP. Es el propio alcalde el que no parece desconocer principios básicos en democracia, como son el de neutralidad política e ideológica de las administraciones públicas, al implicar al Ayuntamiento como tal en este debate y el del deber de las mismas para facilitar el ejercicio de los derechos de los ciudadanos, especialmente los de carácter constitucional. Él no solo lo obstaculiza, sino que incluso trata de impedirlos porque, políticamente, cree le ‘interesa'».

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