La Comunidad de Madrid ha vivido una de las Navidades más violentas de los últimos años, con un goteo de homicidios que no ha cesado desde Nochebuena y que ya se ha cobrado la vida de al menos cinco personas en apenas una semana, además del primer crimen contabilizado en 2026.
La madrugada del 25 de diciembre marcó el inicio de esta sucesión de sucesos. En el barrio de Entrevías, Izan, un joven de 17 años, murió tras ser apuñalado por al menos tres individuos cuando trataba de defender a una chica que le acompañaba. La Policía Nacional detuvo inicialmente a dos jóvenes de 19 y 21 años y, días después, a un tercer implicado en la agresión mortal.
Horas más tarde, agentes localizaron el cadáver de un hombre de 63 años y nacionalidad venezolana en plena calle Alonso Cano, en el distrito de Chamberí.
Ese mismo día de Navidad, un fratricidio sacudió la localidad de Leganés. Tras una discusión en una vivienda familiar, un hombre de 49 años apuñaló mortalmente a su hermano de 53. El presunto autor fue detenido en el domicilio y se encontraba en tratamiento psiquiátrico.
La mañana del 26 de diciembre, un narcopiso del distrito de Usera se convirtió en escenario de otro homicidio. Un hombre de 60 años falleció desangrado tras recibir una puñalada en la pierna. Las contradicciones en el testimonio del propietario del inmueble llevaron a su detención, a la que se sumó posteriormente la de una mujer implicada.
El 31 de diciembre, una mujer de 26 años falleció tras caer desde una undécima planta en Madrid, presuntamente empujada por su compañero de piso, detenido por la Policía, que descarta violencia de género. Ese mismo día, la Guardia Civil arrestó en Majadahonda a una joven de 19 años por el presunto filicidio de su recién nacido.
Ya en 2026, un hombre de 38 años murió tras una reyerta en Villaverde, el primer homicidio del nuevo año, aún sin detenidos.