
La Justicia investiga a un joven de origen marroquí de 20 años como presunto autor de un delito de agresión sexual después de que supuestamente persiguiera a una menor de 16 años por las calles de Xinzo de Limia, en Ourense, hasta el portal de su vivienda, donde habría realizado tocamientos a la adolescente.
Los hechos ocurrieron la pasada semana y el sospechoso fue detenido horas después por la Guardia Civil. Tras pasar a disposición judicial, la jueza del Tribunal de Instancia de Xinzo acordó dejarlo en libertad, aunque le impuso una orden de alejamiento respecto de la menor.
Según recoge el auto judicial al que ha tenido acceso Europa Press, la víctima y el investigado habían coincidido previamente en un autobús y viajaron sentados uno al lado del otro, aunque no mantuvieron ninguna conversación durante el trayecto.
Ambos bajaron posteriormente en la misma parada de Xinzo. Fue entonces cuando, según los indicios recogidos por la jueza, el joven comenzó a seguir a la menor por la calle, preguntándole por sus perfiles en redes sociales y solicitándole insistentemente su número de teléfono. La adolescente se negó a facilitarle sus datos, pero el investigado habría continuado siguiéndola hasta el edificio en el que reside.
Una vez llegaron al portal, el joven se habría colocado por detrás de la víctima y le habría tocado un pecho sin su consentimiento. La menor comenzó entonces a gritar y advirtió de que iba a llamar a la Guardia Civil. En ese momento, el sospechoso abandonó el lugar. La familia presentó posteriormente una denuncia ante el Instituto Armado, que logró identificar y localizar al presunto autor pocas horas después.
El auto judicial recoge además un elemento relevante para la investigación: el propio detenido reconoció los hechos básicos durante su declaración, según consta en la resolución. «Todos estos hechos fueron también reconocidos por el detenido en su declaración», señala expresamente la jueza, de acuerdo con la documentación judicial citada por Europa Press.
Después de su detención, el joven fue puesto a disposición del Tribunal de Instancia de Xinzo. La magistrada acordó su puesta en libertad, aunque decretó una orden de alejamiento para impedir que pueda aproximarse a la víctima mientras avanza el procedimiento.
El hombre permanece ahora investigado como presunto autor de un delito de agresión sexual. La causa continúa abierta y deberá determinarse judicialmente la responsabilidad penal que pudiera corresponderle.