El secretario general de Junts, Jordi Turull, ha lanzado duras críticas hacia el sistema judicial con motivo del primer aniversario de la última visita relámpago de Carles Puigdemont a Barcelona. A través de un mensaje publicado en la red social X, Turull ha manifestado que mientras él y Puigdemont enfrentaban la situación, los jueces y sus aliados aguardaban con expectativa la posible detención del expresidente fugado. «La represión no cesó ni un instante, pero una vez más, las autoridades estatales quedaron descolocadas», ha afirmado el dirigente de Junts.
La referencia de Turull corresponde a la jornada del 8 de agosto de 2024, cuando Puigdemont realizó una breve aparición pública en la capital catalana en pleno debate de investidura de Salvador Illa como presidente de la Generalidad. A pesar del dispositivo policial desplegado por los Mossos d’Esquadra, Puigdemont se dirigió a una multitud congregada en el Paseo Lluís Companys, acompañado por Turull, para luego abandonar la ciudad escondido en un maletero de un vehículo privado.
Las autoridades policiales reconocieron posteriormente el fracaso del operativo. El entonces jefe de los Mossos, Eduard Sallent, explicó que un agente en ropa de paisano persiguió el coche de Puigdemont, pero no logró detenerlo debido a circunstancias fortuitas, como el cambio de un semáforo. A pesar de activarse la denominada «Operación jaula», ideada para controlar las salidas de vehículos de Barcelona, Puigdemont logró regresar a Bruselas por carretera.