«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Mercado laboral e inmigración

La afiliación de extranjeros alcanza otro máximo histórico: ya son 3,24 millones y suponen el 14,7% de los cotizantes

Una camarera de nacionalidad extranjera atendiendo la mesa de un bar. Europa Press.

La afiliación media de trabajadores extranjeros volvió a marcar en abril un nuevo máximo histórico en España. El sistema sumó 96.684 cotizantes foráneos respecto al mes anterior, un incremento del 3%, hasta alcanzar los 3.248.247 ocupados, según los datos del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

El dato confirma el creciente peso de la mano de obra extranjera en el mercado laboral español. Los extranjeros representan ya el 14,7% del total de cotizantes, en un país donde el Gobierno presenta estas cifras como un éxito económico, pero donde el aumento de la afiliación inmigrante convive con salarios bajos, problemas de vivienda, presión sobre servicios públicos y una creciente dependencia de trabajadores procedentes del exterior.

En el último año, el número de cotizantes extranjeros ha crecido en 250.939 ocupados, lo que supone un avance interanual del 8,4%. La cifra multiplica el ritmo general del mercado laboral: la afiliación global aumentó un 2,4% en el mismo periodo, seis puntos menos que la de los trabajadores extranjeros.

La ministra de Inclusión, Elma Saiz, celebró el dato y aseguró que «el éxito de nuestro mercado laboral va de la mano del incremento de la afiliación de extranjeros», al destacar que este colectivo se diversifica cada vez más en distintos sectores. Desde abril de 2022, España ha sumado más de 890.000 afiliados extranjeros.

El propio Ministerio subraya que el 42,9% del empleo creado desde la puesta en marcha de la reforma laboral corresponde a trabajadores extranjeros. El dato revela hasta qué punto el crecimiento del empleo bajo el Gobierno de Pedro Sánchez depende de la incorporación masiva de población foránea al mercado laboral.

Por nacionalidades, Marruecos sigue siendo el país con más afiliados a la Seguridad Social en España, con 404.402 cotizantes. Le siguen Rumanía —346.719—, Colombia —275.695—, Venezuela —224.428—, Italia —214.970—, China —129.207—, Perú —109.146— y Ucrania —81.707—.

En términos desestacionalizados, abril cerró con 3.233.241 afiliados extranjeros, unos 249.780 más que un año antes. La tendencia confirma que el fenómeno no responde sólo a factores estacionales, sino a una transformación estructural del mercado laboral español.

El Gobierno presenta esta evolución como una señal de dinamismo económico, pero la lectura política es más compleja. España está creando empleo, sí, pero una parte cada vez mayor de ese empleo se apoya en trabajadores extranjeros, muchos de ellos concentrados en sectores de salarios bajos, alta rotación y fuerte presión sobre la vivienda en las grandes áreas urbanas.

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