«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Grande-Marlaska evitó acudir al funeral de los dos agentes

Interior mantuvo un acto de Marlaska tras conocer la muerte de los dos guardias civiles en Huelva

Fernando Grande-Marlaska. Redes sociales

La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, abandonó visiblemente afectada una comparecencia del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, tras conocer la muerte de dos agentes en un accidente provocado por una narcolancha frente a la costa de Huelva. Pese a ello, el acto continuó durante varios minutos más mientras el ministro seguía reivindicando la actuación del Gobierno contra el narcotráfico.

La escena se produjo el pasado viernes en la sede de la Dirección General de la Guardia Civil, en Madrid. Grande-Marlaska había convocado a los medios para presentar las operaciones antidroga Alfa Lima y Abisal, centradas en el Atlántico y saldadas con importantes incautaciones de cocaína y hachís.

Sin embargo, a la misma hora en la que arrancaba la comparecencia, a unas 80 millas náuticas de Huelva, dos embarcaciones de la Guardia Civil colisionaban en un accidente mortal. Según la secuencia difundida por El Debate, fue aproximadamente media hora después del inicio cuando un mando entró en la sala y pidió a Mercedes González que le acompañara fuera.

La directora general abandonó la estancia con gesto serio mientras el ministro seguía respondiendo preguntas y felicitándose por lo que definió como un «contundente y decisivo avance estratégico» contra el crimen organizado. «Ahora tenemos inteligencia y capacidades para desarrollar operaciones integrales capaces de golpear de manera simultánea las rutas de transporte, las infraestructuras logísticas y los mecanismos de financiación del crimen organizado», afirmó Grande-Marlaska durante la comparecencia.

Mercedes González regresó apenas un minuto después. Ya conocía entonces que uno de los agentes había muerto en el acto y que otro fallecería posteriormente camino del hospital. También había dos guardias civiles heridos. La directora general se dirigió directamente a la responsable de comunicación del Ministerio del Interior, Nieves Goicoechea, sentada en primera fila, antes de volver a tomar asiento.

Pese a la gravedad de la situación, el equipo del ministro optó por mantener la rueda de prensa. La comparecencia se prolongó todavía nueve minutos más. Durante ese tiempo, Grande-Marlaska respondió preguntas sobre la operación Abisal y sobre el hantavirus, además de cargar contra el Partido Popular por sus críticas al Gobierno. «Tampoco es ninguna novedad en el caso del PP, que utiliza todas las crisis importantes, relevantes, que exigen una novedad en el tratamiento. Pero tampoco vamos a perder tiempo», señaló.

No fue hasta el final del acto cuando Mercedes González informó personalmente al ministro de lo ocurrido, una vez abandonaron la sala los asistentes y periodistas.

La gestión política del caso ha agravado el malestar existente en la Guardia Civil. Grande-Marlaska evitó acudir al funeral de los dos agentes fallecidos, Jerónimo y Germán, celebrado el sábado, una ausencia que provocó fuertes críticas entre asociaciones y compañeros de los guardias civiles asesinados.

El malestar se trasladó este miércoles a la Academia de la Guardia Civil de Baeza, en Jaén, donde el ministro fue recibido con pitos y abucheos durante el acto de Jura de Bandera de la 131 promoción. Cuando comenzó a hablar sobre la lucha contra el narcotráfico, parte del público reaccionó con protestas. «Comprendo vuestro dolor y vuestra rabia», afirmó el ministro, mientras la organización pedía por megafonía «guardar el respeto y la debida compostura».

La polémica aumentó después de que el propio Gobierno reconociera en privado que no calibró el impacto político de la ausencia del ministro en el funeral. Fuentes gubernamentales admitieron que «igual ahí sí nos equivocamos», aunque públicamente el Ejecutivo evitó reconocer errores y justificó la ausencia de Grande-Marlaska alegando que se encontraba al frente de la emergencia sanitaria provocada por el hantavirus.

La situación se complicó aún más tras las declaraciones de la vicepresidenta primera y candidata del PSOE andaluz, María Jesús Montero, quien calificó lo sucedido como un «accidente laboral» durante un debate en Canal Sur. Sus palabras provocaron indignación entre asociaciones de guardias civiles y obligaron posteriormente al Gobierno a iniciar una operación de rectificación y control de daños.

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