La Audiencia Nacional investiga un contrato presuntamente ficticio por valor de 15 millones de euros relacionado con la supuesta financiación irregular del PSOE. El documento fue entregado por el empresario Víctor de Aldama en la pieza secreta en la que el juez Ismael Moreno rastrea las cuentas de la formación de Pedro Sánchez y está siendo analizado tanto por el instructor como por la Fiscalía Anticorrupción, según publica El Mundo.
El contrato está relacionado con la comercialización de un millonario cupo de petróleo venezolano detectado por la Guardia Civil en el marco del caso Hidrocarburos. Aldama sostiene que parte de los fondos generados por esta operación acabaron en manos de Koldo García, exasesor del exministro José Luis Ábalos, con el objetivo de sufragar gastos del PSOE y de la Internacional Socialista.
El documento, fechado a finales de 2019, recoge un acuerdo entre la sociedad Apamate Corporate and Trust, S.L., controlada por el empresario venezolano Francisco Flores, y Aldama. La compañía se comprometía a abonar al empresario 15 millones de euros por la comercialización de petróleo venezolano, aunque los investigadores tratan ahora de esclarecer cuál era la verdadera finalidad de las operaciones reflejadas en ese acuerdo.
Según la versión trasladada por Aldama a la Justicia, la actual presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, le proporcionó personalmente en febrero de 2020 una licencia para comercializar seis millones de barriles de crudo, valorados en 249 millones de dólares. El empresario sostiene que la operación generó pagos adelantados que posteriormente fueron canalizados mediante una estructura internacional de sociedades y contratos simulados.
Rodríguez niega estas acusaciones y ha anunciado acciones legales contra Aldama. Su defensa, asumida por el despacho de Baltasar Garzón, ha comunicado la presentación de una querella por injurias.
Aldama asegura que Ábalos y Koldo le pidieron dinero para Ferraz
La declaración del empresario introduce directamente al PSOE en la operación. Aldama ha asegurado ante el titular del Juzgado Central de Instrucción número 2 que, antes de la visita de Delcy Rodríguez a España en enero de 2020, Ábalos y Koldo García le pidieron que consiguiera fondos para el partido.
Según su testimonio, Ferraz necesitaba dinero «con urgencia» y él trasladó personalmente la petición a la entonces vicepresidenta de Nicolás Maduro.
Aldama sostiene que la petrolera estatal venezolana PDVSA articuló entonces una primera transferencia por valor de cinco millones de euros, canalizada a través de Rusia. Al menos 300.000 euros de aquella cantidad habrían llegado a cuentas bancarias del empresario en España.
El comisionista declaró en sus comparecencias secretas de marzo y julio que posteriormente retiró esos fondos en efectivo y se los entregó en mano a Koldo García. Según su relato, aquella operación no constituía un hecho aislado, sino que formaba parte de un mecanismo de mayor alcance destinado a desviar cantidades millonarias al PSOE y a la Internacional Socialista.
Tanto el contrato de 15 millones como las copias de las transferencias se encuentran ya en poder del juez Moreno y de Anticorrupción. La investigación intenta determinar ahora si el dinero procedente del negocio del petróleo venezolano terminó efectivamente en las arcas socialistas.
La investigación rastrea el dinero en efectivo de Ferraz
Esta línea se suma a las pesquisas abiertas sobre el movimiento de sobres con dinero en efectivo en la sede nacional del PSOE. La Audiencia Nacional ya ha analizado la documentación entregada por el partido y ha ordenado nuevas diligencias después de detectar descuadres en los datos aportados.
Las explicaciones de Ferraz no han permitido por ahora aclarar al juez Ismael Moreno y al fiscal Luis Pastor el trasiego de efectivo investigado.
Aldama también ha declarado que parte de esos fondos procedían supuestamente de empresarios de la construcción que entregaban dinero a cambio de adjudicaciones de obra pública. Según su versión, las cantidades se pactaban para cada operación y posteriormente eran entregadas a Koldo García y Ábalos, que habrían camuflado su entrada en las cuentas socialistas bajo el concepto de donaciones.
El empresario ha vuelto además a señalar directamente a Pedro Sánchez. Aldama sostiene que el presidente del Gobierno conocía la operativa y lo sitúa en la cúspide de la organización criminal que él atribuye a la trama. Se trata, en cualquier caso, de su versión ante la Justicia y las pesquisas continúan bajo secreto.
Los investigadores examinan también la política del Gobierno hacia Maduro
La investigación trata asimismo de esclarecer si los supuestos pagos estuvieron relacionados con decisiones posteriores de la política exterior española respecto al régimen venezolano.
Antes de las operaciones investigadas, Ábalos mantuvo en Madrid una reunión con Jorge Rodríguez, hermano de Delcy Rodríguez y entonces ministro de Comunicación de Venezuela. Según la información publicada, Rodríguez reclamó establecer un «canal de comunicación permanente» con el Ejecutivo español y que el Gobierno de Sánchez dejara de reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela.
Meses después, Sánchez rechazó reunirse con el dirigente opositor durante su visita a España.
La Audiencia Nacional intenta determinar ahora si existió alguna relación entre los fondos que Aldama asegura haber canalizado para el PSOE y los movimientos del Ejecutivo español respecto al régimen de Maduro. La causa permanecerá previsiblemente varios meses bajo secreto mientras el juzgado espera nuevos atestados de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil y completa las diligencias sobre las cuentas socialistas.