«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Esas cifras convierten agosto en un mes de mínimos

La nueva realidad de Ceuta: cae el comercio un 53%, la hostelería un 50% y el turismo un 90% mientras el 74% de empresas ajustan su plantilla

Varios inmigrantes acampados. Europa Press

El informe de la Cámara de Comercio de Ceuta publicado a finales de agosto ha desvelado el impacto económico de la invasión migratoria iniciada el 30 de julio. Según los datos reales recabados a 302 empresas —el 9,3% del tejido local—, el comercio registró una caída media de facturación del 53%, la hostelería y la restauración del 50,7% y la demanda turística ordinaria se desplomó en torno al 90%. Además, el 74% de las empresas encuestadas ya había introducido ajustes de plantilla: reducción de jornadas, reorganización de turnos, aplazamiento de contrataciones y vacantes sin cubrir.

Esas cifras convierten agosto, tradicionalmente uno de los meses fuertes para el comercio, los bares y los hoteles de la ciudad autónoma, en un mes de mínimos. La cancelación de la Feria y de las Fiestas Patronales, la percepción de inseguridad y la ausencia de visitantes de la Península mantuvieron la actividad hundida durante todo el mes. Las pérdidas directas se elevaron a 33 millones de euros, un 19% más de lo estimado inicialmente, y representaron más del 20% del PIB medio de un mes en Ceuta.

Los sectores más castigados coinciden con los que más dependen del consumo presencial y del turismo de paso. En el comercio la caída afectó a moda, calzado, hogar, alimentación y mayoristas. En hostelería, restaurantes, bares y cafeterías sufrieron a la vez la desaparición del turismo ordinario, el menor gasto de los residentes y la pérdida de uno de sus periodos clave. La ocupación hotelera bajó un 50%, un dato parcialmente amortiguado por la presencia temporal de fuerzas de seguridad y personal desplazado por la emergencia.

El ajuste laboral ya es visible. En el comercio el porcentaje de empresas que ha modificado su plantilla sube al 85,4% y en hostelería al 90,9%. Las compañías han intentado sostener el empleo con medidas internas, pero advierten de problemas de liquidez: ventas desplomadas frente a costes fijos que no dejan de acumularse. La Cámara alerta de que, si la actividad no se recupera y no llegan ayudas inmediatas, esos ajustes temporales pueden convertirse en despidos o cierres.

Septiembre se presenta con un horizonte de incertidumbre. Más del 80% de las empresas prevé seguir registrando pérdidas y el sector turístico anticipa cancelaciones de reservas de entre el 80% y el 90%. Para una ciudad con un PIB per cápita inferior a la media nacional y una estructura económica muy dependiente del comercio y los servicios, la «nueva realidad» que describe el informe no es solo un mal verano: es el riesgo de que el golpe de un mes se alargue y deje heridas más profundas en el empleo y en la imagen de Ceuta.

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