El bebé de apenas nueve días hallado muerto en el domicilio familiar de Ceuta el 6 de octubre de 2025 falleció de forma violenta y como consecuencia de la actuación de un adulto, según concluye el informe definitivo de la autopsia remitido al juzgado que investiga el caso, unas conclusiones que refuerzan la principal línea de investigación y complican aún más la situación procesal de los progenitores, que permanecen en prisión desde hace más de ocho meses.
El informe forense, elaborado por el Instituto de Medicina Legal y Ciencias Forenses, ratifica los resultados preliminares que ya obraban en poder de la autoridad judicial y que motivaron el ingreso en prisión provisional de los padres del recién nacido tras su detención.
Fuentes judiciales han confirmado que el documento definitivo concluye que la muerte del menor tuvo un origen violento y que presentaba un grave traumatismo craneoencefálico, compatible con una agresión causada por la intervención directa de un adulto.
Las conclusiones de los especialistas descartan además que el fallecimiento pudiera producirse por una caída accidental u otra circunstancia fortuita. Según el informe, las lesiones detectadas en el cuerpo del bebé fueron provocadas por la acción de una sola persona, lo que elimina algunas de las hipótesis que inicialmente se barajaron durante la investigación.
El juzgado instructor considera este documento una prueba de especial relevancia para el avance de las diligencias abiertas tras unos hechos que causaron una profunda conmoción en la ciudad autónoma.
Los padres del menor permanecen actualmente en dos centros penitenciarios en situación de prisión provisional comunicada y sin fianza. Ambos podrían enfrentarse a una acusación por un presunto delito de asesinato con la agravante de parentesco, una circunstancia que podría agravar considerablemente las penas en caso de una futura condena.
Los hechos se produjeron durante la noche del 5 de octubre de 2025 en una vivienda situada en los bajos de un edificio de la calle Alférez Provisional de Ceuta. Fueron varios vecinos quienes alertaron a la Policía Nacional después de escuchar fuertes golpes y ruidos procedentes del interior del inmueble.
Tras recibir el aviso, los agentes se desplazaron hasta el domicilio y comprobaron que el recién nacido ya había fallecido. La intervención policial culminó con la detención inmediata de los progenitores y también del hermano del padre, que se encontraba en la vivienda en el momento de los hechos.