La caótica gestión del ministro-tuitero de Transportes, Óscar Puente, que acumula decenas de incidencias ferroviarias por toda la geografía nacional, y la dejadez y abandono que explican el terrible accidente ocurrido en Adamuz (ocurrido el 18 de enero, y que costó la vida a 46 personas), están minando la confianza de los españoles en los trenes de alta velocidad, que acumulan un descenso de usuarios del 14% este año.
Solamente el pasado mes de julio, el uso del transporte ferroviario registró un descenso del 3,2% respecto al mismo mes de 2025, una caída que afectó especialmente a los servicios de Alta Velocidad que retrocedieron un 6,8% en tasa interanual con 3,8 millones de usuarios, según el Instituto Nacional de Estadística (INE). En junio fue todavía peor, ya que cayó el número de usuarios un 9,8%.
Dentro del ferrocarril, el resto de la larga distancia se desplomó todavía más, nada menos que un 15,9%, mientras que los viajes de Media Distancia descendieron un 4,1% y los de Cercanías cayeron un 2,5%. Curiosamente, en el conjunto del transporte público en España, el número de usuarios creció un 1,2% en julio.
Por otra parte, la Estadística de Transporte Ferroviario del Instituto Nacional de Estadística (INE) muestra que el número de viajeros en tren se redujo en 30,7 millones durante los seis primeros meses del año, un 8,6% menos que en el mismo periodo de 2025. Se trata de la mayor caída registrada en la serie histórica fuera del descenso extraordinario provocado por la pandemia.
Como viene informando La Gaceta, ADIF, el gestor de la red convencional (Cercanías, Media, Larga distancia y mercancías), contabiliza un total de 1.069 limitaciones temporales de velocidad que corresponden a otras tantas averías o desperfectos en las vías férreas.
En cuanto al accidente de Adamuz, e Informe Técnico de Inspección Ocular de la Guardia Civil, remitido al juzgado, concluyó que el origen del siniestro fue una rotura de la soldadura entre dos tramos de raíl de distinta antigüedad: uno de 1989 y otro de 2023, lo que demuestra el abandono de las infraestructuras desde hace años.
La investigación judicial por este accidente sigue abierta, con la causa encuadrada en posibles delitos de homicidio y lesiones imprudentes, aunque por ahora no hay investigados formalmente.