El CIS de José Félix Tezanos ha vuelto a quedar en entredicho tras las elecciones andaluzas celebradas este domingo, especialmente por su desviación respecto al resultado de VOX y por haber vuelto a sobreestimar las expectativas del PSOE. La encuesta pública publicada días antes de los comicios concedía a la formación de Santiago Abascal un 10,3% de los votos, pero finalmente obtuvo un 13,8%, una diferencia de 3,5 puntos que reabre las críticas sobre la fiabilidad del organismo demoscópico dependiente del Gobierno.
Como ya ocurrió en anteriores procesos electorales desde la llegada de Tezanos al CIS en 2018, la encuesta oficial recurrió además a amplias horquillas de escaños. Para el PSOE, el organismo estimó entre 27 y 34 diputados, mientras que volvió a presentar márgenes muy amplios en sus previsiones generales.
Aunque las elecciones andaluzas han sido una de las convocatorias más ajustadas para el CIS desde las autonómicas vascas de 2024, los datos acumulados desde 2018 siguen reflejando una tendencia constante. Según la serie histórica de resultados, el organismo ha subestimado de media en cuatro puntos porcentuales a PP y VOX, mientras que ha sobrevalorado en torno a 4,5 puntos al PSOE y a las marcas de Podemos o Sumar.
El caso de VOX vuelve a ser el más llamativo en Andalucía. La formación obtuvo un resultado claramente superior al proyectado por el CIS, consolidando así un patrón repetido en numerosos procesos electorales durante la etapa de Tezanos al frente de la institución pública.
Las críticas al CIS no se limitan ya a la oposición política. La reiteración de errores en favor de la izquierda y las amplias horquillas utilizadas por el organismo han deteriorado la credibilidad de una institución que depende directamente del Gobierno y que, elección tras elección, vuelve a situarse en el centro de la polémica política.