«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Ha realizado distintos viajes internacionales de lujo, entre ellos a Qatar y Turquía

La farsa de Wafae: una inmigrante ilegal marroquí que dice ser pobre y haber sufrido maltrato mientras en sus redes presume de una vida de lujo

Wafae. Redes sociales

La joven marroquí llamada Wafae que entró a nado en Ceuta de forma ilegal el pasado 30 de julio asegura que decidió abandonar Marruecos porque su familia le impedía estudiar, viajar y desarrollar la vida que deseaba. Sin embargo, varias imágenes difundidas de sus redes sociales y avanzadas por el periodista David Santos muestran que, antes de alcanzar territorio español, había realizado distintos viajes internacionales de lujo, entre ellos a Qatar y Turquía.

Wafae, de 28 años, ha relatado su historia en una entrevista en vídeo publicada este miércoles por El País. En ella sostiene que las limitaciones que sufría dentro de su entorno familiar fueron determinantes para marcharse. «Las mujeres estamos por debajo de los hombres», afirma, antes de explicar que sus padres pretendían que permaneciese en casa y que habrían frenado tanto sus estudios como sus posibilidades de desplazarse.

Precisamente esta última afirmación ha generado controversia después de que comenzaran a circular fotografías de viajes realizados por la joven antes de su llegada a Ceuta. Una de ellas la sitúa en Lusail, Qatar, en un estadio y con los colores de la selección marroquí. Otra corresponde a una visita a Pamukkale, en Turquía, en septiembre de 2025. Publicaciones difundidas en X señalan además que habría estado en Dubái y Malasia, aunque esos destinos requerirían una verificación independiente.

Las imágenes ofrecen así un contexto adicional a una de las frases pronunciadas por Wafae durante la entrevista. La joven sostiene que su familia le impedía «ir a viajar», mientras que las fotografías muestran que sí había salido de Marruecos en diferentes ocasiones. Por sí solas, las publicaciones no permiten determinar en qué circunstancias realizó esos desplazamientos, quién los pagó o si las restricciones familiares que denuncia se produjeron antes o después de ellos.

Wafae atribuye su salida de Marruecos fundamentalmente a motivos personales, familiares y religiosos. Afirma que su familia interrumpió su educación después de cinco años y que rechazaba que se marchase a otro lugar para continuar formándose. Según su relato, dentro de su entorno se consideraba que los hombres debían estudiar mientras las mujeres tenían que permanecer en casa.

También señala un distanciamiento respecto a las creencias religiosas de su familia. Wafae asegura que ella no comparte la fe islámica de sus familiares y presenta esa diferencia como otro de los factores que la llevaron a buscar una nueva vida fuera de Marruecos.

Antes de cruzar hasta Ceuta, la joven asegura haber trabajado como recepcionista en hoteles y restaurantes. Habla inglés, tiene conocimientos de francés y está aprendiendo español. Su objetivo declarado es abandonar la ciudad autónoma y llegar a Barcelona, donde espera poder encontrar empleo aprovechando su experiencia en el sector de la hostelería y sus idiomas.

Su situación actual contrasta con las fotografías de sus anteriores viajes. Desde que alcanzó Ceuta a nado durante la entrada masiva del 30 de julio, lleva alrededor de veinte días durmiendo en una ladera próxima al Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI). Durante la entrevista afirma sentir miedo por las noches y asegura que la presencia policial resulta necesaria para evitar problemas en la zona.

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