«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Nueva batalla contra la tauromaquia

La izquierda lleva al Parlamento andaluz su ofensiva contra los toros: quiere prohibir que los niños entren en las plazas

Tauroemoción.

La izquierda andaluza ha llevado al Parlamento autonómico una nueva ofensiva contra la tauromaquia con una propuesta para prohibir la entrada de menores de edad a las plazas de toros y otros espectáculos taurinos.

La iniciativa ha sido impulsada por Por Andalucía, espacio en el que participan formaciones de la izquierda como Izquierda Unida y fuerzas vinculadas a Sumar, que pretende impedir que niños y adolescentes puedan acudir a festejos taurinos aunque lo hagan acompañados de sus padres.

Los promotores justifican la medida alegando que los menores no deberían estar expuestos a lo que califican como «un espectáculo sangriento» y reclaman modificar la normativa autonómica para restringir su presencia. La propuesta abre así una nueva batalla política y cultural en una comunidad donde la tauromaquia continúa teniendo un fuerte arraigo histórico, social y económico.

La izquierda quiere impedir que los padres lleven a sus hijos a los toros

La iniciativa afectaría directamente a las familias aficionadas a la tauromaquia, ya que impediría que los padres puedan decidir acudir con sus hijos a una corrida o a otros festejos taurinos. El planteamiento supone ir más allá de las restricciones ya existentes en materia de protección de menores y establecer una prohibición específica de acceso basada en el contenido del espectáculo.

Por Andalucía sostiene que presenciar la lidia puede tener consecuencias negativas para los menores y considera necesario que las administraciones intervengan para impedir su asistencia. La propuesta reabre así el debate sobre hasta dónde debe llegar la capacidad del Estado para sustituir el criterio de las familias en actividades culturales legales.

Andalucía, uno de los grandes bastiones de la tauromaquia

El debate adquiere especial relevancia en Andalucía, una de las comunidades españolas con mayor tradición taurina. Plazas como La Maestranza de Sevilla forman parte del patrimonio histórico y cultural español, mientras numerosas localidades celebran cada año corridas, novilladas y otros festejos vinculados a sus fiestas populares.

La tauromaquia está además reconocida legalmente en España como patrimonio cultural, y el sector genera actividad económica relacionada con la ganadería, el turismo, la hostelería y el mantenimiento del mundo rural.

La propuesta de la izquierda supondría, por tanto, introducir una nueva limitación en una actividad cultural plenamente legal y reconocida por el ordenamiento español.

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