La jefa del servicio de Pediatría del Hospital de Cabueñes, Nuria Fernández, ha reconocido en una entrevista concedida a La Nueva España que de 10 niños que nacen al día en Gijón, siete u ocho son hijos de inmigrantes, una realidad que, a su juicio, está amortiguando el fuerte desplome de la natalidad en Asturias.
Fernández advierte de que la caída de nacimientos en la región ha sido «brutal» en las últimas décadas. Como ejemplo, recuerda que durante sus primeros años como profesional llegó a ver cerca de 2.700 partos anuales en el hospital, mientras que en 2025 la cifra se ha reducido a 1.244. Este descenso también se refleja en el número de grandes prematuros, que ha pasado de unos 25 al año a apenas entre 10 y 12 en la actualidad.
Al frente del servicio desde hace ocho años, la especialista destaca que uno de los principales logros ha sido la reorganización interna del área de Pediatría. Cuando asumió el cargo, el equipo estaba dividido en dos bloques diferenciados —urgencias por un lado y planta y neonatología por otro— con escasa coordinación entre ellos. Hoy, asegura, se ha conseguido unificar criterios, consolidar un equipo de 26 profesionales y homogeneizar la atención.
Otro de los avances más relevantes ha sido el impulso de las subespecialidades pediátricas, prácticamente todas cubiertas salvo oncología, lo que permite ofrecer consultas más específicas y adaptadas a cada paciente. Además, se ha reforzado el acompañamiento psicológico a las familias de grandes prematuros, una medida que la jefa del servicio considera clave en la humanización de la atención sanitaria.
En el ámbito asistencial, el Hospital de Día Pediátrico ha experimentado un notable desarrollo. En el último año atendió a cerca de 800 menores, facilitando tratamientos, pruebas y sedaciones sin necesidad de ingreso. Entre las técnicas que se están implantando destaca la desensibilización oral frente a alergias alimentarias, especialmente a frutos secos, con resultados que califica como «muy positivos» para la tranquilidad de las familias.
De cara al futuro inmediato, el servicio trabaja en la incorporación de ecografías a pie de cama, una herramienta que permitirá agilizar procedimientos y reducir el dolor en los pacientes, especialmente en recién nacidos. Aunque no sustituirá al diagnóstico radiológico, sí facilitará intervenciones más rápidas y precisas.
En cuanto a las preocupaciones sanitarias, Fernández señala el repunte de enfermedades que estaban controladas, como el sarampión, debido en parte al descenso en las tasas de vacunación. También alerta sobre la meningitis meningocócica, una patología que sigue siendo especialmente agresiva y sobre la que se estudian nuevas estrategias de refuerzo vacunal en adolescentes.
Además, advierte del impacto creciente del uso de pantallas en la infancia, que asocia a problemas de desarrollo y aislamiento social, subrayando la dificultad de concienciar a las familias en un contexto de vida acelerada.
Por último, la responsable de Pediatría considera imprescindible la ampliación del Hospital de Cabueñes, cuyo proyecto contempla una inversión de 125 millones de euros. A su juicio, el crecimiento de servicios y subespecialidades hace necesario más espacio asistencial, ya que las consultas actuales están completamente saturadas y seguirán aumentando con la futura reorganización sanitaria.