Vecinos de pequeñas localidades descubren que miles de personas residentes a miles de kilómetros podrán participar en sus urnas
La «ley de nietos» dispara el censo exterior en pueblos de la España vaciada: Celanova suma 3.372 electores en tres años
La «ley de nietos» dispara el censo exterior en pueblos de la España vaciada: Celanova suma 3.372 electores en tres años
Consulado de España en Argentina.
Por LGI
20 de septiembre de 2026

La aplicación de la conocida como «ley de nietos» ha incorporado 414.632 nuevos electores al Censo Electoral de Españoles Residentes en el Extranjero (CERA) desde las elecciones generales de julio de 2023. El efecto adquiere una dimensión especialmente llamativa en algunos pequeños municipios de la España vaciada: pueblos con calles cada vez más despobladas han incorporado sobre el papel a cientos e incluso miles de votantes residentes fuera del país.

Uno de los casos más significativos es Celanova (Orense). El municipio, con cerca de 6.000 habitantes, tenía 684 electores inscritos en el CERA en 2023. Tres años después son 4.056, es decir, 3.372 más. El voto exterior representa ya el 46,66% de su censo, según los datos recogidos por El Mundo.

El fenómeno ha provocado desconcierto entre parte de los residentes. Muchos proceden de familias marcadas por la emigración y conocen perfectamente la historia de quienes abandonaron Galicia durante décadas. La diferencia que señalan está en el vínculo que mantienen con el municipio los nuevos electores.

«No sufren las consecuencias ni buenas ni malas que puedan pasar en el país», afirma Manolo Pozo, vecino de Celanova, al cuestionar que una persona situada a miles de kilómetros pueda intervenir en las mismas elecciones que quienes permanecen en la localidad.

La situación procede de la Ley 20/2022 de Memoria Democrática. Su disposición adicional octava abrió la posibilidad de adquirir la nacionalidad española a determinados descendientes de españoles nacidos en el extranjero. La norma contempla, entre otros supuestos, a descendientes de españoles que perdieron o renunciaron a la nacionalidad como consecuencia del exilio por razones políticas, ideológicas, de creencia, orientación o identidad sexual.

Una instrucción de la Dirección General de Seguridad Jurídica y Fe Pública publicada posteriormente reguló la aplicación del derecho de opción y la documentación exigida. El texto establece también los mecanismos para acreditar la condición de exiliado.

De 91 a 1.320 electores en Fermoselle

El impacto resulta todavía más visible cuando se recorren algunos municipios castigados durante décadas por la despoblación. Fermoselle (Zamora) tenía únicamente 91 inscritos en el CERA en 2023. Actualmente cuenta con 1.320, después de incorporar 1.229 electores en apenas tres años.

La transformación contrasta con la realidad demográfica del pueblo. Sus vecinos recuerdan años en los que apenas nace uno o dos niños y explican que buena parte de las familias de la zona emigraron a América durante el siglo pasado.

El problema que plantean algunos residentes es que aquel vínculo se ha debilitado con el paso de las generaciones. «Nosotros no conocemos a la mayoría de esas 1.000 personas que se han censado en los últimos años», reconocen varios vecinos.

La distancia entre población efectiva y electorado exterior se repite en Béjar (Salamanca). Allí el CERA ha pasado de 28 a 1.379 inscritos, un incremento de 1.351 personas desde las últimas elecciones generales.

Salamanca concentra además 28 municipios donde el electorado residente en el extranjero supera al local, seguida de La Rioja, con 22, y Ourense, con 17.

161 municipios tienen más electores fuera que dentro

El desequilibrio alcanza ya a buena parte de la España despoblada. Según los datos recopilados, existen 161 municipios españoles donde los electores residentes en el extranjero superan a los que viven en España.

El caso extremo es Ventrosa (La Rioja): cuenta con 45 electores locales frente a 296 residentes en el exterior. El CERA supone el 86,8% de su censo total. Después aparecen Fuentestrún, en Soria, con un 82,33%, y Junciana, en Ávila, con un 80,37%.

Conviene diferenciar, sin embargo, estos casos históricos de los incrementos registrados desde 2023. Algunos municipios acumulan desde hace décadas censos exteriores muy elevados como consecuencia de antiguas oleadas migratorias. El cambio reciente aparece con especial claridad en localidades como Celanova, Fermoselle y Béjar, donde el número de inscritos se ha multiplicado en apenas tres años.

En el conjunto de España, el voto exterior ha crecido un 20% desde la aplicación de la legislación. La Comunidad de Madrid registra un incremento del 36,67%, seguida de Baleares, con un 30,21%; Álava, con un 29,12%; y Girona, con un 28,22%.

Una aldea pregunta quiénes son sus nuevos electores

El contraste también aparece en Aldeanueva de Santa Cruz (Ávila). Allí el aumento absoluto es menor, desde 119 hasta 157 inscritos en el exterior, pero adquiere importancia debido al reducido tamaño y envejecimiento del municipio.

Entre el 80% y el 85% de sus habitantes supera los 80 años, según el relato recogido sobre el terreno. Cuando algunos vecinos conocen las nuevas cifras, la pregunta se repite: «¿Quiénes son? ¿De dónde salen? Nosotros no los conocemos».

La alcaldesa, Martina Peral (PP), cuestiona además que la emigración histórica de la localidad pueda atribuirse al exilio político. «Se fueron a vivir a Argentina porque quisieron, de hecho, se fueron familias enteras», sostiene. Según su relato, aquellos vecinos abandonaron España fundamentalmente por razones económicas: «Iban buscando poder vivir mejor, porque aquí vivían de muchas penurias».

La regidora resume el conflicto alrededor de las urnas con otra pregunta: «No entiendo cómo puede votar quien no conoce ni Aldeanueva… ni a sus vecinos».

2,4 millones de solicitudes de nacionalidad

La dimensión potencial del fenómeno es todavía mayor. Unos 2,4 millones de descendientes han solicitado la nacionalidad española al amparo de esta vía, según los datos aportados por la información de referencia, mientras 414.632 personas ya se han incorporado al censo exterior desde las generales de 2023.

La discusión ha llegado además a los tribunales. VOX e Iustitia Europa han recurrido el crecimiento del CERA y denuncian el riesgo de una alteración del censo electoral. La disputa afecta directamente a la configuración del electorado en decenas de provincias y, especialmente, a pequeños municipios donde unos pocos centenares de votos pueden adquirir un peso enorme.

El choque resulta especialmente visible en la España vaciada. Mientras algunos pueblos pierden población, niños y servicios, su electorado sobre el papel crece desde consulados situados a miles de kilómetros. Celanova resume esa paradoja: alrededor de 6.000 habitantes y más de 4.000 españoles inscritos en el extranjero.

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