«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
El vicepresidente federal de la GdP plantea cómo debería actuar la Policía

La ofensiva contra AfD llega a la Policía: un dirigente sindical pide preparar a los agentes ante una victoria soberanista y habla de «estado de emergencia interno»

El logo de AfD. Europa Press.

La posibilidad de que Alternativa para Alemania (AfD) conquiste por primera vez el Gobierno de uno de los estados federados ha abierto un insólito debate dentro de la propia Policía alemana.

Sven Hüber, vicepresidente federal de la Gewerkschaft der Polizei (GdP), uno de los principales sindicatos policiales del país, ha publicado un artículo en el que plantea abiertamente cómo deberían reaccionar los agentes ante un eventual ministro del Interior de AfD, recuerda a los funcionarios su obligación de cuestionar órdenes que consideren ilegales y llega a imaginar un escenario de «estado de emergencia interno» que podría terminar con policías federales interviniendo en un estado gobernado por los soberanistas.

El texto, titulado «Saber decir no correctamente», aparece en la revista oficial Deutsche Polizei y se publica en vísperas de unas elecciones decisivas en Sajonia-Anhalt, donde AfD parte con opciones reales de convertirse en la primera fuerza política.

Hüber resume su posición con una frase inequívoca: «Quien se tome en serio el juramento prestado no puede actuar de otra manera: No-Go con AfD».

La intervención ha provocado tal polémica que la propia sección de Renania del Norte-Westfalia de la GdP se ha desmarcado públicamente de su vicepresidente, calificando parte de sus conclusiones de «jurídicamente problemáticas» e incluso «jurídicamente falsas».

Preparar a la Policía ante un posible ministro de AfD

Hüber parte del juramento que prestan los funcionarios alemanes de defender la Constitución y recuerda la denominada obligación de remonstración, que obliga a un funcionario a plantear formalmente sus objeciones cuando considera ilegal una orden recibida. Hasta ahí, se trata de una obligación ordinaria del derecho funcionarial alemán.

El dirigente sindical, sin embargo, coloca esa herramienta directamente en el escenario de una eventual llegada de AfD al poder. «Una toma del poder por AfD no libera a ningún funcionario de su juramento de proteger la Constitución», sostiene Hüber.

El vicepresidente de la GdP plantea cuestiones como qué ocurriría si un Gobierno regional de AfD se negara a aplicar decisiones federales o si un eventual ministro del Interior intentara impartir órdenes incompatibles con el orden constitucional. Su reflexión va mucho más lejos que una simple advertencia sobre órdenes ilegales.

Plantea incluso una intervención policial federal

Hüber recurre al artículo 91 de la Constitución alemana, que contempla mecanismos extraordinarios cuando se encuentra amenazado el orden constitucional de la Federación o de alguno de sus estados.

En ese contexto escribe que las unidades antidisturbios deberían disponer de suficientes efectivos y preparación para que, por orden del ministro federal del Interior, puedan intervenir junto a la Policía Federal dentro de otro estado y «restablecer el orden constitucional con medios policiales».

Es decir, el vicepresidente de uno de los principales sindicatos policiales alemanes está pidiendo que las fuerzas de seguridad estén preparadas para un escenario en el que el Gobierno federal tenga que actuar dentro de un territorio gobernado por AfD si se produjera una crisis constitucional. Hüber habla expresamente de la posibilidad de un «innerer Notstand», un estado de emergencia interno.

No obstante, el sindicalista no realiza literalmente un llamamiento genérico a desobedecer cualquier orden emitida por AfD. Su argumentación se refiere formalmente a la obligación de los funcionarios de objetar ante instrucciones ilegales y a los mecanismos constitucionales previstos para una crisis institucional. Algunas informaciones que resumieron su artículo como una llamada general a la «desobediencia» han sido cuestionadas por exagerar el contenido original.

«No-Go con AfD»

El componente político del artículo es, en cualquier caso, difícil de ocultar. Hüber sostiene que los policías no deberían simpatizar, colaborar ni militar en organizaciones que él considere contrarias al orden constitucional y aplica expresamente ese razonamiento a AfD. Su conclusión es categórica: «No-Go con AfD».

El dirigente basa sus argumentos en las clasificaciones realizadas por distintos servicios regionales de Protección de la Constitución y en resoluciones judiciales sobre determinadas agrupaciones territoriales del partido. La publicación llega cuando AfD encabeza con claridad distintos sondeos y amenaza con romper definitivamente el aislamiento político que los demás partidos alemanes han construido a su alrededor.

El propio sindicato policial desautoriza a Hüber

La controversia ha sido tan intensa que la GdP de Renania del Norte-Westfalia, su mayor organización regional, ha publicado un comunicado extraordinariamente duro contra las tesis del vicepresidente federal.

«Las declaraciones de Sven Hüber no representan la posición de la GdP de Renania del Norte-Westfalia», señaló la organización. El sindicato regional asegura distanciarse «expresa y completamente» de «su elección de palabras, sus comparaciones y las conclusiones jurídicamente problemáticas derivadas de ellas».

Y añade una precisión especialmente relevante: «El juramento de servicio no priva a nuestros compañeros de su derecho al voto».

La organización reconoce que defender un «No-Go con AfD» puede constituir una posición sindical legítima, pero rechaza la pretensión de convertirlo en una consecuencia jurídica automática del juramento de los policías. Las tesis de Hüber, añade, son en buena medida «demasiado exageradas» y en algunos puntos «jurídicamente falsas».

Juristas cuestionan el escenario planteado

El debate ha llegado también a constitucionalistas alemanes. Distintos juristas han puesto en duda que una simple victoria electoral de AfD pudiera justificar los escenarios excepcionales planteados por Hüber.

El artículo 91 no puede activarse por el mero hecho de que un partido políticamente incómodo para el Gobierno federal gane unas elecciones: exige una amenaza concreta contra el orden constitucional o contra la existencia de la Federación o de un estado.

La controversia reside precisamente ahí: en presentar anticipadamente la posible victoria democrática de un partido como escenario del que podría terminar derivándose una emergencia constitucional.

El pasado de Hüber como oficial político de la Alemania comunista

La polémica ha ganado todavía más fuerza por la biografía del propio Hüber. Antes de la reunificación alemana, el actual dirigente sindical fue oficial de las tropas fronterizas de la República Democrática Alemana (RDA) y desempeñó funciones políticas dentro de aquellas estructuras.

El historiador Hubertus Knabe, antiguo director del memorial instalado en la prisión de la Stasi de Berlín-Hohenschönhausen, ha recordado ese pasado para cargar contra las propuestas actuales del sindicalista.

Según Knabe, Hüber ejerció como oficial político y responsable juvenil en el Regimiento Fronterizo 33 y realizó durante la etapa comunista una tesis sobre la guardia fronteriza occidental como instrumento de poder «imperialista».

El historiador considera especialmente paradójico que un antiguo integrante de las estructuras políticas de la RDA plantee ahora cómo deben prepararse fuerzas policiales frente al resultado de unas elecciones democráticas.

AfD amenaza con conquistar por primera vez un estado

Todo el debate tiene como telón de fondo el enorme crecimiento electoral de AfD. En las últimas encuestas nacionales, el partido soberanista ha llegado a situarse como primera fuerza con alrededor del 28%, claramente por delante de la CDU.

Pero es en estados del este como Sajonia-Anhalt donde la situación resulta especialmente incómoda para el establishment político alemán. Una victoria de AfD podría colocar por primera vez al partido en condiciones de reclamar la jefatura de un Ejecutivo regional y controlar áreas tan sensibles como Interior y Policía.

Ante esa posibilidad, una parte del sistema político alemán ya no debate únicamente cómo impedir coaliciones con AfD. Ahora, incluso dentro de las propias estructuras sindicales policiales, se discute cómo deberían actuar los agentes si el partido llega efectivamente al poder mediante las urnas.

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