«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
La instrucción llegó cuando la entrada masiva ya había comenzado

La orden que recibieron los seis policías del Tarajal durante la invasión a Ceuta: «No actuar y abrir las puertas»

Frontera del Tarajal. Europa Press.

Los seis policías nacionales que se encontraban en primera línea de la frontera del Tarajal durante el inicio de la entrada masiva de inmigrantes del pasado 30 de julio recibieron una instrucción inequívoca: «No actuar y abrir las puertas», según ha revelado una exclusiva de El Español.

La orden habría partido de la Delegación del Gobierno en Ceuta, encabezada por Miguel Ángel Pérez Triano, y fue transmitida telefónicamente a un mando policial, que posteriormente la trasladó a los agentes desplegados en el paso fronterizo.

Fuentes policiales presentes en Ceuta y el sindicato Jupol han confirmado esta versión, que concreta las denuncias ya realizadas durante los últimos días sobre la existencia de órdenes expresas para no intervenir cuando la frontera comenzaba a quedar desbordada.

La instrucción llegó alrededor del mediodía, cuando la entrada masiva ya había comenzado y los agentes sabían que no se enfrentaban a un simple goteo de personas, sino a una situación de dimensiones extraordinarias.

En ese momento, únicamente seis agentes de la Comisaría de Extranjería y Fronteras se encontraban gestionando directamente el paso del Tarajal. El dispositivo de intervención era también extremadamente reducido: apenas un subgrupo de doce antidisturbios para cubrir toda la frontera y sus inmediaciones, según han explicado mandos policiales.

«No actuar y abrir las puertas»

La nueva información permite reconstruir con mayor precisión lo ocurrido en uno de los momentos decisivos de la crisis. Los agentes se encontraban en una situación de clara inferioridad numérica cuando recibieron la orden de facilitar la entrada y abstenerse de intervenir.

Las imágenes de aquella jornada muestran a centenares de personas atravesando el paso fronterizo mientras los policías permanecen entre ellas y las puertas se encuentran abiertas.

Desde el Gobierno se ha defendido que la actuación respondió a la necesidad de evitar una avalancha y proteger vidas humanas. Sin embargo, mandos especializados en control de masas consultados posteriormente han cuestionado que existiera en ese preciso momento un riesgo inminente que justificara por sí solo la apertura de la frontera.

La revelación ha provocado además un profundo malestar entre los propios policías porque contradice, según ellos, la interpretación realizada posteriormente por Pedro Sánchez.

El enfado de los agentes con Sánchez

El presidente del Gobierno elogió públicamente la «valentía» mostrada por los policías durante aquellos acontecimientos y sostuvo que los agentes habían priorizado «la vida humana» frente a «defender la estanqueidad de la frontera».

Los policías afectados consideran, sin embargo, que aquellas palabras trasladaron la impresión de que habían decidido personalmente abrir el paso, cuando aseguran que simplemente se limitaron a obedecer una orden de sus superiores. La decisión, según las fuentes policiales, no partió de los seis funcionarios presentes en El Tarajal, sino de la Delegación del Gobierno.

Jupol ya había denunciado que los agentes recibieron «órdenes explícitas» de no actuar durante los primeros momentos de la entrada masiva y que quedaron completamente expuestos ante una cantidad de personas que superaba ampliamente cualquier capacidad policial disponible. La nueva información añade ahora un elemento esencial: la instrucción no se limitaba a no intervenir, sino que incluía expresamente «abrir las puertas».

Sólo seis policías en una frontera entre España y Marruecos

Jupol ha cuestionado repetidamente el dispositivo que el Gobierno mantenía aquella jornada en uno de los puntos fronterizos más sensibles de España. El sindicato ha denunciado que seis policías resultaban manifiestamente insuficientes para proteger una frontera exterior de la Unión Europea ante una movilización de esas características.

La organización ha sostenido además que los agentes podrían haber terminado gravemente heridos de haber intentado contener físicamente a la multitud sin refuerzos suficientes. La controversia se agrava por los avisos que existían antes del 30 de julio.

El Centro Nacional de Inteligencia había detectado mensajes difundidos a través de redes sociales y grupos con decenas de miles de seguidores que alentaban a dirigirse hacia Ceuta. Parte de esa información fue comunicada previamente a las autoridades españolas.

Pese a ello, cuando la entrada masiva comenzó, el dispositivo policial existente en el Tarajal estaba compuesto por un número mínimo de efectivos.

+ en
Fondo newsletter