La Policía Nacional sospecha que el sicario belga de origen magrebí de 17 años detenido por asesinar con un fusil de asalto a un ciudadano holandés en Fuengirola (Málaga) confirma la tendencia de menores desplazados hasta España que previamente han sido reclutados por la Mocro Maffia en el norte de Europa para llevar a cabo encargos del crimen organizado al más alto nivel, como ya ocurre en otros países como Holanda, Suecia y Dinamarca.
«Los menores captados por el sicariato es una ola que nos viene», han indicado fuentes policiales al valorar la compleja investigación que ha conseguido esclarecer el asesinato en Fuengirola de un ciudadano holandés de 25 años, ocurrido de madrugada junto a un club cannábico en pleno Puente de la Constitución de 2024.
Además del asesinato de la ciudad malagueña, el primero en la Costa de Sol ejecutado por un menor, los especialistas de la Policía Nacional tienen constancia de al menos otros dos intentos de asesinato —no consumados— en los que también se recurrió a un menor.
La investigación del Grupo II de Crimen Organizado de la Udyco en la Costa del Sol se ha saldado con seis detenidos en España, Países Bajos y Bélgica por su implicación en el encargo y ejecución del crimen, mientras que un séptimo implicado resultó abatido en Países Bajos al abrir fuego contra un policía de este país y a una mujer ajena a los hechos, lo que para los agentes es otra prueba del peligro de este tipo de crimen organizado al más alto nivel.