En la madrugada de este jueves (6 de noviembre), dos varones un dominicano y un colombiano irrumpieron con violencia en un supermercado de alimentación ubicado en la Avenida General de Madrid, apuñalando al propietario en el hombro izquierdo y causándole heridas graves que requirieron sutura hospitalaria.
Los asaltantes, de complexión delgada y alrededor de 1,75 metros de altura, huyeron con 500 euros en efectivo y un teléfono móvil, en un robo que pone de manifiesto la creciente inseguridad asociada a perfiles delincuenciales reincidentes de origen extranjero.
Según el atestado policial al que ha accedido en exclusiva LA GACETA, los hechos ocurrieron sobre las 00:15 horas. El dueño del establecimiento, un hombre de nacionalidad china de 57 años, se encontraba despachando cuando uno de los agresores, conocido por no pagar, entró primero y se dirigió al fondo del local para distraerlo. Minutos después, irrumpió el segundo, con sudadera gris, capucha puesta y rostro parcialmente cubierto, blandiendo un cuchillo de grandes dimensiones. Amenazó al comerciante gritándole que no se moviera y ordenando al cómplice que cogiera la caja registradora.
En el forcejeo, el víctima recibió una puñalada en el hombro izquierdo y un corte en la cabeza. Los asaltantes lograron sustraer el dinero y el móvil del mostrador antes de huir: primero el distractor, con abrigo negro y braga gris, y después el armado, que siguió amenazando con el cuchillo mientras salía. El propietario, sangrando en abundancia, no pudo alertar a la Policía hasta que un cliente posterior le prestó su teléfono. Agentes de la Policía Nacional acudieron rápidamente, junto con sanitarios del SAMUR, que lo trasladaron al Hospital Ramón y Cajal para atención urgente.
LA GACETA ha tenido acceso exclusivo a las grabaciones de las cámaras de seguridad del supermercado, que captan íntegramente la brutalidad del asalto. En las imágenes, se observa cómo los dos jóvenes actúan con coordinación y frialdad. El propietario forcejea con ellos, pero la superioridad numérica y el arma blanca lo reducen.
Horas antes, entre las 22.00 y las 22.20h, la esposa del comerciante, también china, sufrió un hurto previo en el mismo local por parte de los mismos individuos. Uno entró distrayéndola en el fondo, mientras el otro robaba entre 40 y 50 euros de una caja en el mostrador. También disponen de grabaciones que evidencian este primer hurto.
La rápida actuación policial permitió detener a los sospechosos. Una agente fuera de servicio los avistó cerca de Barajas, entre una casa de apuestas y un supermercado. Acto seguido varias patrullas peinaron la zona y les localizaron en su domicilio. Uno abrió y fue reconocido al instante por su físico coincidente con las grabaciones. El segundo, con un corte sangrante en la mano derecha —posiblemente del forcejeo—, también fue localizado y detenido en el acto.
Uno de los detenidos admitió: «Yo estaba en el chino cuando ha entrado el que ha apuñalado, pero no sé nada más». Ambos fueron arrestados por robo con violencia e intimidación, con lesiones graves. Presentaban heridas que requirieron asistencia del SAMUR y traslado hospitalario para uno de ellos. Además, se investiga su posible vinculación con un cadáver hallado en Barajas, donde agentes de Homicidios y Policía Científica recogieron vestigios de sangre en sus manos y ropa.