La Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional ha detenido este jueves al propietario de Plus Ultra, Julio Martínez, junto al máximo directivo de la aerolínea, Roberto Roselli, en una actuación que añade aún más incertidumbre a la ya extensa lista de polémicas que persiguen a la compañía.
Los arrestos, efectuados de manera coordinada a primera hora del día y adelantados por The Objective, se enmarcan en unas pesquisas judiciales que continúan completamente blindadas por el secreto de las actuaciones. Las fuentes consultadas únicamente confirman que los agentes especializados en delitos financieros se trasladaron personalmente para ejecutar las órdenes de detención.
Mientras tanto, desde el entorno de Plus Ultra reina un absoluto mutismo. Sus portavoces y representantes legales han optado por no ofrecer explicación alguna sobre las razones que han motivado esta intervención policial, lo que incrementa la sensación de opacidad en torno a un episodio que, previsiblemente, marcará un nuevo punto de inflexión en la trayectoria de la empresa.
Con este movimiento, la investigación abre un capítulo adicional en el historial de controversias de la aerolínea, que vuelve a situarse en el centro de un escenario judicial cargado de incógnitas.