«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Entre los recién nacidos hombres, el 93% de nombres registrados en Melilla son árabes

La sustitución demográfica se consolida en Ceuta y Melilla: los nombres y apellidos árabes ya son mayoría

Celebración de el Eid al Adha en Melilla. Redes Sociales

El informe Demografía de Canarias, Ceuta y Melilla: la porosa frontera sur de España, elaborado por Alejandro Macarrón y Joaquín Leguina, y avanzado por The Objective, sostiene que la población de origen marroquí-musulmán se encuentra ya muy cerca de convertirse en mayoritaria en Ceuta y Melilla y que, entre los menores y jóvenes, ese cambio demográfico ya se habría producido de forma clara. El estudio analiza la evolución de ambas ciudades durante las últimas décadas y relaciona esta transformación con la elevada natalidad de la población de origen magrebí, la inmigración procedente de Marruecos y la pérdida continuada de habitantes de raíces españolas.

Uno de los indicadores utilizados por los autores es el análisis de nombres y apellidos. Según sus datos, los ciudadanos con primer apellido de origen árabe representan ya el 53,5% de la población de Ceuta y el 56,4% de la de Melilla. Entre los recién nacidos varones, el cambio resulta todavía más acusado: el 81,1% de los nombres registrados en Ceuta y el 93% en Melilla son árabes, cuando hace medio siglo esos porcentajes apenas rondaban entre el 22% y el 23%.

Los investigadores también examinan la presencia de los apellidos más habituales en España. Apellidos como García, Rodríguez, González, Fernández, López, Martínez, Sánchez, Pérez, Gómez, Martín, Jiménez, Hernández, Ruiz, Díaz, Moreno o Muñoz aparecen con una frecuencia muy inferior a la media nacional. En conjunto, son portados por 218 personas de cada mil habitantes, con una incidencia aún menor en Ceuta y Melilla, circunstancia que, según el estudio, apunta a que parte de la población de origen marroquí también incorpora apellidos comunes españoles, dificultando medir con exactitud el peso real de cada comunidad únicamente mediante los registros oficiales.

El informe señala igualmente que más del 86% de los residentes nacidos en el extranjero en ambas ciudades proceden de Marruecos. Los nacidos en ese país representan el 11,8% de la población de Ceuta y el 21,2% de la de Melilla, cifras que no incluyen a sus descendientes ya nacidos en territorio español. A partir de estos datos, combinados con el estudio de nombres y apellidos, los autores concluyen que la población de origen marroquí-musulmán estaría muy próxima a superar el 50% del total de habitantes.

Paralelamente, el trabajo identifica un descenso continuado de la población española autóctona desde mediados de la pasada década. Los autores atribuyen esta evolución tanto a las elevadas tasas de desempleo, que siguen siendo las más altas del país, como a los cambios sociales derivados del creciente peso de la población musulmana en la vida pública. Entre los ejemplos mencionados figura la implantación de menús exclusivamente halal en algunos centros educativos. Además, recuerdan que Ceuta y Melilla registran la esperanza de vida más baja de España tanto entre hombres como entre mujeres.

Otro de los apartados del informe se centra en la presión migratoria soportada por ambas ciudades durante las últimas tres décadas. Según las estimaciones recogidas en el estudio, entre 1995 y 2025 habrían accedido de forma irregular entre 85.000 y 100.000 personas a través de las fronteras de Ceuta y Melilla, una cifra muy elevada si se compara con los aproximadamente 85.000 y 90.000 habitantes que tiene cada una de estas ciudades autónomas. La mayoría de quienes consiguen entrar, añaden los autores, son posteriormente trasladados a distintos puntos de la península.

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