
La secretaria general del PSOE andaluz, y vicepresidenta del gobierno, María Jesús Montero, mantiene en la Ejecutiva regional a dos dirigentes socialistas que han sido denunciados en los tribunales por presuntos casos de acoso laboral y abuso sexual leve, según publica El Español.
Se trata de Demetrio Pérez y Javier Perales, ambos con responsabilidades orgánicas y cargos institucionales, cuyos casos ya están judicializados pese a la reciente oleada de dimisiones que ha sacudido al partido a nivel nacional.
Demetrio Pérez es coordinador de Presidencia de la Diputación de Sevilla y secretario de coordinación del área de Acción Electoral del PSOE andaluz. La pasada semana fue denunciado por una trabajadora del grupo socialista en la Diputación por un presunto caso de acoso laboral ocurrido en el seno del partido. La querella también se dirige contra el secretario de Organización del PSOE de Sevilla, Rafael Recio, y otras dos personas, por supuestos delitos de coacciones, contra la integridad moral y revelación de secretos.
Según la denunciante, Recio habría puesto en duda su testimonio y llegado a insinuarle que su contratación se debió a favores políticos, llamándola “enchufada”. En los escritos judiciales también se menciona a la ex presidenta de honor del PSOE de Sevilla, Amparo Rubiales, por cuestionar su relato. La mujer asegura que prefiere no pronunciarse sobre los procesos de contratación en la Diputación de Sevilla, según consta en la documentación judicial conocida en los últimos días.
El segundo caso afecta a Javier Perales, diputado de Agricultura de la Diputación de Jaén, secretario del PSOE de Linares, exalcalde del municipio y responsable de Reindustrialización en la Ejecutiva de Montero. Desde febrero de 2025 figura como investigado tras una denuncia por comentarios de índole sexual dirigidos a una mujer durante una reunión a puerta cerrada cuando era alcalde. La Fiscalía calificó inicialmente los hechos como presuntos abusos sexuales leves, una tipificación que ha sido recurrida ante la Audiencia Provincial de Jaén.
En esa reunión, según la denuncia, Perales habría realizado comentarios sexuales y vejatorios, acompañados de miradas intimidatorias y expresiones como que la mujer “le daba vidilla” o que ella “le ponía”. El PSOE, según publicó El País, desvincula a Perales de cualquier denuncia por acoso sexual y sostiene que la Fiscalía ha pedido el archivo del caso, algo que fuentes jurídicas consultadas niegan, asegurando que ni se ha solicitado el archivo ni se produjo el sobreseimiento de otras actuaciones judiciales relacionadas.