Las incautaciones de armas blancas se han disparado en España con el Gobierno del presidente Pedro Sánchez. Según los datos admitidos por el propio Ejecutivo en una respuesta parlamentaria por escrito, las intervenciones de este tipo de armas han pasado de 15.140 en 2019 a 21.534 en 2025. La cifra supone un incremento del 42,2% en siete años.
La respuesta llega después de una pregunta registrada por el diputado de Bildu Jon Iñarritu, que pidió al Gobierno el «número de incautaciones o intervenciones de armas blancas que se han practicado en los últimos diez años».
También reclamó información sobre los expedientes sancionadores abiertos por portar, exhibir o usar estas armas cuando los hechos no fueran constitutivos de delito, así como el número de personas heridas y fallecidas en España por hechos vinculados a su uso.
El Ejecutivo socialista reconoce que la serie estadística sólo puede consultarse desde 2019, ya que «la funcionalidad del Registro Nacional de Armas relativa a las armas blancas (5ª Categoría del Reglamento de Armas) empezó a implementarse en el año 2019».
Desde entonces, la evolución ha sido constante. En 2019 se registraron 15.140 armas blancas intervenidas; en 2020, 15.464; en 2021, 16.521; en 2022, 17.404; en 2023, 19.382; en 2024, 19.783; y en 2025, 21.534.
La contestación del Gobierno, sin embargo, deja fuera una parte clave de la cuestión. Moncloa no aporta datos sobre la edad de los portadores ni sobre el número de heridos y fallecidos por armas blancas. La justificación oficial es que «actualmente no existe tratamiento ni en el Sistema Estadístico de Criminalidad, ni en el Registro Nacional de Armas que permita realizar consultas sistematizadas para conocer exactamente la edad de las personas portadoras de estas armas blancas, ni el número de personas que han resultado heridas, fallecidas y demás datos estadísticos solicitados».
El aumento de las armas blancas se produce en plena escalada de violencia callejera en España. Según publica Okdiario, las reyertas alcanzan ya una media de 2.600 al mes, mientras la cifra total de delitos graves y menos graves de lesiones y riñas tumultuarias supera los registros de la última década.
Ante este escenario, la Policía Nacional va a dotar a agentes de Seguridad Ciudadana de subfusiles CZ Scorpion EVO3 A1. Fuentes policiales citadas por Okdiario aseguran que muchos agentes ya reciben formación específica y que la medida «se va a implantar de inmediato en el patrullaje diario».
El despliegue no se limitará a las patrullas ordinarias. Según mandos policiales citados por el mismo medio, también alcanzará a unidades como la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco), los Grupos Operativos de Respuesta (GOR) y unidades de élite de Policía Judicial.
La decisión supone un cambio relevante en el modelo de seguridad en la calle. Comisarios y mandos policiales venían reclamando desde hace tiempo medios más contundentes ante una realidad criminal más violenta, marcada por reyertas, armas blancas, narcotráfico y agresiones contra agentes.
Una fuente policial citada por Okdiario resume así el sentir de parte del cuerpo: «Esta arma es mucho más letal que la mierda de pistola corta que llevamos actualmente en Seguridad Ciudadana«. La misma fuente añade: «Los policías somos neutrales, denunciamos las cosas que se hacen mal, pero cuando hay que elogiar, también se hace, como ocurre con esta decisión».
El fondo político de los datos es claro: mientras el Gobierno reconoce un aumento del 42,2% en las incautaciones de armas blancas, admite al mismo tiempo que no puede ofrecer una radiografía completa sobre las víctimas, los portadores ni el impacto real de este fenómeno en la seguridad pública. La respuesta operativa llega ahora con armas largas para la Policía, una medida excepcional que confirma el deterioro de la seguridad en las calles españolas.