Las redes cobran entre 5.000 y 7.000 euros
Las mafias aprovechan la avalancha de Ceuta para introducir ya a medio millar de inmigrantes en la Península
Las mafias aprovechan la avalancha de Ceuta para introducir ya a medio millar de inmigrantes en la Península
Inmigrantes ilegales a bordo de una patera. Europa Press
Por LGI
21 de agosto de 2026

Las mafias del tráfico de personas han trasladado ya a la Península a al menos medio millar de inmigrantes que llegaron a Ceuta durante la avalancha migratoria de los pasados 30 y 31 de julio, según fuentes de las fuerzas de seguridad españolas y de Frontex citadas por The Objective.

Las organizaciones criminales han convertido la ciudad autónoma en una plataforma de tránsito hacia la España peninsular y cobran entre 5.000 y 7.000 euros por persona para completar el recorrido hasta las costas de Cádiz y Málaga.

Desde el comienzo de la crisis, los agentes han detectado distintas embarcaciones fletadas desde Algeciras, La Línea de la Concepción y otros puntos del litoral andaluz que cruzan el Estrecho para recoger a grupos de inmigrantes marroquíes y subsaharianos en Ceuta y trasladarlos clandestinamente hasta territorio peninsular. «Todos los días se están cogiendo embarcaciones con inmigrantes. Algunas se cogen, pero la mayoría huyen», advierten fuentes de la Guardia Civil.

Hasta 7.000 euros por cruzar desde Ceuta

Las redes criminales llevan años adaptando su negocio a los cambios en los controles fronterizos. Además de organizar entradas ilegales a través de las fronteras de Ceuta y Melilla, las mafias explotan ahora la situación especial de ambas ciudades como punto intermedio para acceder irregularmente al espacio Schengen. Tras el refuerzo de los controles, los precios de los traslados se han disparado.

Las organizaciones cobran actualmente entre 5.000 y 7.000 euros por cada plaza en las embarcaciones que cubren el trayecto desde Ceuta hasta las costas andaluzas. Si se toma como referencia el mínimo de 5.000 euros y los aproximadamente 500 inmigrantes que habrían conseguido alcanzar ya la Península, el negocio potencial supera los 2,5 millones de euros.

Una lancha vuelca durante una fuga ante la Guardia Civil

Uno de los últimos episodios ocurrió el pasado lunes en los acantilados de La Sirena, en Ceuta. Agentes de la Compañía Fiscal y de Fronteras detectaron a un grupo de personas junto a varias garrafas de combustible. Según la investigación, parte del grupo habría estado coordinándose por teléfono desde un edificio próximo antes de que tres personas recogieran el carburante y zarparan en una lancha blanca de fibra.

Al percatarse de la presencia policial, el patrón realizó maniobras evasivas para regresar hacia tierra. Durante la huida, dos de los ocupantes cayeron al mar y la embarcación terminó volcando.

La Guardia Civil intervino y consiguió rescatar a todos los pasajeros. En total fueron interceptados siete inmigrantes y dos presuntos patrones, sin que se produjeran heridos de gravedad. La actuación quedó grabada y forma parte del atestado remitido a la autoridad judicial.

70 inmigrantes llegaron a La Línea apenas tres días después de la avalancha

Las fuerzas de seguridad llevan semanas advirtiendo de que la llegada masiva a Ceuta podía alimentar inmediatamente estas rutas clandestinas hacia la Península. Sólo tres días después de la avalancha, el 2 de agosto, los agentes detectaron la llegada de 70 inmigrantes irregulares a las costas de La Línea de la Concepción.

Mientras tanto, otros 200 permanecían esperando en las costas ceutíes una oportunidad para cruzar el Estrecho. Las fuentes policiales sostienen que las mafias están aprovechando la enorme concentración de personas provocada por la crisis para multiplicar los traslados clandestinos hacia Andalucía.

Interior culpó a las mafias de la avalancha, pero los agentes discrepan

El Ministerio del Interior señaló inicialmente a las organizaciones de tráfico de personas como uno de los factores detrás de la entrada masiva registrada a finales de julio. Fuentes policiales especializadas en Extranjería cuestionan esa interpretación.

Recuerdan que buena parte de quienes cruzaron desde Marruecos hasta Ceuta lo hicieron caminando, en autobús o utilizando flotadores para atravesar el mar a nado, sin necesidad aparente de pagar a una organización criminal.

«¿Qué beneficio va a obtener una mafia de eso?», se preguntan las fuentes consultadas. El gran negocio criminal habría comenzado precisamente después, cuando miles de inmigrantes quedaron dentro de Ceuta y muchos comenzaron a buscar una vía clandestina para alcanzar la Península.

Ceuta, plataforma hacia el espacio Schengen

La existencia de estas rutas cuestiona además la capacidad efectiva de impedir que quienes entran irregularmente en Ceuta terminen alcanzando el territorio peninsular.

El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido reiteradamente que la crisis no ha puesto en peligro el espacio Schengen porque Ceuta mantiene desde 1991 un régimen especial y cualquier persona que viaje legalmente hacia la Península debe superar controles documentales.

«Nadie en Ceuta, ni siquiera los locales, puede salir de la ciudad autónoma sin un control efectivo documental», ha defendido Marlaska.

El problema aparece precisamente cuando el viaje se realiza fuera de los canales legales y mediante las redes criminales del Estrecho. Estas embarcaciones permiten eludir los controles portuarios y trasladar directamente a los inmigrantes hasta las costas de Cádiz o Málaga.

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