El sistema sanitario de Ceuta continúa tremendamente tensionado dos semanas después de la invasión migratoria a la ciudad autónoma, por lo que se mantienen los refuerzos asistenciales y el Plan de Catástrofes en Hospitales permanece activado en nivel 1.
Según publica El Español, el Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (INGESA), dependiente del Ministerio de Sanidad, continúa buscando médicos y enfermeras para ampliar las plantillas del Hospital Universitario de Ceuta (HUCE), pese a que el departamento que dirige Mónica García sostiene que no existe un escenario de colapso sanitario.
La ministra, durante su visita a Ceuta el pasado domingo, anunció la incorporación de 60 profesionales hasta el 31 de agosto y señaló que se valoraría mantener o ampliar los refuerzos en función de la evolución de la demanda. Sanidad mantiene los refuerzos asistenciales en Ceuta mientras persiste la presión sobre los servicios sanitarios.
La propia García aseguró que, si la demanda aumentaba, el Ministerio tendría capacidad para incrementar los recursos y solicitar apoyo a otras comunidades autónomas si fuera necesario. Sus declaraciones fueron respaldadas el pasado jueves por el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, quien elevó a 90 el número de profesionales incorporados desde el inicio de la invasión migratoria.
Fuentes conocedoras del proceso explican que el Ministerio sigue trabajando para ampliar las plantillas del INGESA, aunque advierten de las dificultades para encontrar personal dispuesto a trasladarse a Ceuta con las condiciones actuales.
«Es cierto que siguen buscando. Pero, ¿quién se va a venir aquí? Ofrecen contratos temporales, incluso de días», señalan estas fuentes, que consideran que las condiciones laborales y la situación de la ciudad dificultan la contratación y retención de profesionales. La contratación temporal dificulta atraer sanitarios a Ceuta ante la escasez de personal cualificado.
Mientras tanto, la actividad asistencial continúa y el INGESA ha vuelto a solicitar a sus profesionales un refuerzo de las guardias. El organismo ha remitido una carta para conocer qué médicos estarían dispuestos a realizar guardias voluntarias en el Servicio de Urgencias.
La presión asistencial también está teniendo efectos sobre la sanidad privada, que estaría buscando profesionales para trabajar en la ciudad autónoma. La demanda se concentra especialmente en enfermeras, un colectivo que, junto con Melilla, presenta un déficit significativo.
La falta de profesionales no es, en cualquier caso, un problema nuevo. Los sanitarios ceutíes llevan años reclamando un refuerzo de las plantillas del HUCE y recuerdan que la ciudad ya atravesó una situación similar durante la crisis migratoria de 2021. Los sanitarios reclaman más plantilla desde hace años por las dificultades estructurales que presenta el sistema.
Ceuta cuenta con un único hospital y su situación geográfica dificulta tanto la incorporación como la permanencia de profesionales. Aunque el INGESA ha tratado de mejorar los complementos salariales, las ayudas por desplazamiento y las dietas, los trabajadores mantienen sus críticas por el déficit de plantilla y por la externalización de determinadas pruebas diagnósticas y tratamientos especializados.
El secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, ha defendido, no obstante, que la presión asistencial ha disminuido desde 2020. Según sus datos, desde el cierre de la frontera en ese año la actividad asistencial se ha reducido un 34%, mientras que el número de profesionales ha aumentado un 11,85%.