Los ceutíes se muestran desolados ante la invasión de casi 50.000 inmigrantes ilegales en la ciudad autónoma. Recuerdan que son los invasores son hombres en edad militar… y lamentan que Ceuta parezca hoy Marrakech.: «Los españoles parecemos turistas en nuestra propia ciudad». Las mujeres se sienten «vigiladas» y en muchos casos «acosadas». «Te miran mucho, intentan incluso tocarte las manos. Es verdad que es una situación muy incómoda».
Una vecina de la ciudad ha señalado en el programa En Boca de Todos, de Cuatro, que «la seguridad brilla por su ausencia». «Nos sentimos desamparados, nos sentimos totalmente abandonados, estamos paralizados, esto ha paralizado a una ciudad completamente entera. Están todos los comercios locales cerrados, no podemos ir a comprar porque los supermercados están cerrados, porque ellos entran a robar. Estamos totalmente desolados, el panorama es catastrófico».
«Esto es una emergencia nacional de manual, de libro, nos están invadiendo, han empezado por Ceuta, miradme a mi alrededor, es que es alucinante, es que poneros en nuestro lugar, vosotros si estuvierais aquí. ¿Dejaríais salir a la calle a vuestros hijos y a vuestras hijas? No sabemos que se cuentan ya más de 70.000 personas, es que están llegando a la cifra de los ciudadanos ceutíes. Tenemos miedo… es que no lo podemos consentir, ¿dónde están nuestros derechos como españoles?», ha añadido.
«Que blinden la ciudad, necesitamos a la Policía, a la Guardia Civil y a los militares en la calle. Esto es una inversión, han empezado por Ceuta, pero esto es la frontera a España, la frontera a Europa, (…) mañana será Canarias, pasado será Tarifa, de verdad, es que no hay derecho», ha subrayado.
Otra vecina ha denunciado que la mitad de los agentes de la Policía se han ido al helipuerto a recoger a Pedro Sánchez y al minsitro Marlaska y la otra mitad está en la frontera. «Y las ambulancias están para los inmigrantes. Si a mí me da un infarto, o a cualquier ciudadano de Ceuta nos pasa algo, estamos desprotegidos, tanto policialmente como sanitariamente».
«No se puede salir a la calle. Me han intentado robar, llevo un bolsito pequeñito, me han intentado meter mano para coger lo que sea, el zumo, el móvil, porque traigo un bolsito pequeño precisamente por lo mismo. Están apedreando coches (…). A la cámara la han insultado en árabe, nos han pedido comida y tenían el móvil, el tabaco en la mano. Claro que tengo miedo», ha concluido.
Otra mujer ha incidido en que es una invasión: «Y si os fijáis son todos hombres y niños pocos, son hombres adultos (…). Esto es un horror. Estamos horrorizados, aterrorizados (…), no podemos soportar ni un segundo más este Gobierno. Nos han dejado a los pies de los caballos, nos han invadido y se están riendo de nosotros en nuestra cara. Lo que me siento ahora mismo es una ciudadana entregada al enemigo, me siento masacrada y dejada a mi suerte».