Los tres miembros de los Mossos d’Esquadra investigados por su presunta implicación en la salida del expresidente Carles Puigdemont de Cataluña el pasado 8 de agosto han sido readmitidos en sus funciones tras levantarse la suspensión cautelar que pesaba sobre ellos. Sin embargo, el procedimiento disciplinario interno continúa abierto y quedará en pausa hasta que se resuelva el proceso judicial, cuyo desenlace podría demorarse al menos seis meses.
La investigación gira en torno al papel que habrían jugado los agentes en la fuga de Puigdemont, quien regresó brevemente a territorio español después de más de cuatro años en el extranjero. El motivo de su reaparición fue su intención de participar en la investidura de Salvador Illa, aunque finalmente no acudió a la votación en el Parlamento catalán.
Durante ese día, el dispositivo de seguridad en Barcelona fue reforzado con una operación de cerco impulsada por la cúpula de los Mossos, ante la posibilidad de interceptar a Puigdemont. No obstante, el expresidente logró esquivar el control policial y abandonar la comunidad autónoma, presuntamente oculto en el maletero de un vehículo.
En su comparecencia ante la justicia, el mayor Josep Maria Estela Sallent señaló que no podía asegurar si los agentes implicados habían recibido o no instrucciones para facilitar la huida. Además, indicó que toda la información relevante ya había sido remitida al Tribunal Supremo. Uno de los tres agentes logró, incluso antes de la decisión del cuerpo, que la Dirección General de la Policía dejara sin efecto su suspensión.