Los olivareros vuelven a cargar contra la evolución del mercado del aceite de oliva tras la publicación de los últimos datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, correspondientes al 30 de junio. Las organizaciones agrarias denuncian que las cifras oficiales de comercialización y existencias son incompatibles con la fuerte caída de los precios en origen y alertan de que más del 75% del olivar español ya produce por debajo de sus costes.
La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) sostiene que las cuentas «no cuadran». Según el informe ministerial, las almazaras ya han comercializado más del 82% del aceite producido en la campaña, con un ritmo de salidas muy similar al registrado el año anterior. Sin embargo, lejos de mantenerse estables, los precios en origen continúan desplomándose.
«No podemos seguir así», advierte a El Debate el responsable del sector del olivar de COAG, Francisco Elvira, quien considera que el verdadero problema no está en las cifras de ventas, sino en «la incongruencia en la formación de precios».
La organización denuncia que el 70% de los productores de la provincia de Jaén ya no cubre sus costes de producción. «Esto quiere decir que estamos incumpliendo sistemáticamente la Ley de la Cadena Alimentaria», lamenta Elvira.
Las advertencias se apoyan en un estudio elaborado por la Asociación Española de Municipios del Olivo (AEMO), que concluye que, con un precio medio de 3,51 euros por kilogramo registrado el pasado 23 de junio, más del 75% de la superficie olivarera española se encuentra en pérdidas o al borde de la inviabilidad económica, especialmente el olivar tradicional y de montaña.
COAG apunta al aceite de terceros países
Para COAG, el desplome de las cotizaciones no responde al comportamiento normal del mercado, sino a una estrategia de la industria basada en la introducción previa de aceite extracomunitario a bajo coste con el objetivo de alterar la formación de precios y condicionar la próxima campaña.
«Los datos vienen a confirmar las sospechas de que el mercado se está abasteciendo de aceite de terceros países y que está habiendo maniobras especulativas, que provocan una caída del precio del aceite en origen», sostiene Elvira.
El estudio de AEMO sitúa el coste de producción del aceite de oliva en 5,31 euros por kilogramo para el olivar tradicional no mecanizable de secano; 4,55 euros para el tradicional mecanizable de secano y 4,18 euros para el tradicional mecanizable de regadío. Frente a estas cifras, la última referencia del sistema Poolred fija el precio del aceite de oliva virgen extra en origen en apenas 3,57 euros por kilogramo.
Según la asociación, el olivar tradicional —tanto de secano como de regadío— y el olivar intensivo de secano ya producen por debajo de sus costes. Sólo el olivar intensivo de regadío y el cultivo en seto mantienen todavía un margen positivo, aunque cada vez más estrecho.
Un modelo agrario en riesgo
AEMO subraya que el sector ya no puede analizarse con los costes de hace una década. Recuerda que el incremento del precio de la mano de obra, la energía, el agua, los fertilizantes, la maquinaria y los costes fiscales y laborales ha elevado de forma significativa el umbral de rentabilidad.
Los productores advierten además de que el desplome de los precios no afecta únicamente a las explotaciones agrarias, sino al conjunto de la cadena del aceite de oliva, incluidos los envasadores y la industria.
«No sólo está en juego la rentabilidad de miles de explotaciones, sino la continuidad de un modelo agrario que fija población, genera empleo, conserva paisajes de enorme valor ambiental y sostiene la vida económica de muchas comarcas de sierra y montaña», concluyen desde el sector.