«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
las acusaciones insisten en que la operación difícilmente pudo desarrollarse sin conocimiento de niveles superiores

Mariano Rajoy comparece en el caso Kitchen tras las acusaciones que sitúan al PP en el inicio de la trama

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

El expresidente del Gobierno, Mariano Rajoy, declara este jueves como testigo en el juicio del caso Kitchen en la Audiencia Nacional, en un momento clave del proceso marcado por las acusaciones del extesorero del PP, Luis Bárcenas, que ha señalado directamente a la dirección del partido como origen de la operación de espionaje.

La comparecencia se produce semanas después del arranque de la vista oral y tras el testimonio de Bárcenas, que ha cuestionado la versión de que la trama se gestó exclusivamente en el Ministerio del Interior. «Esta operación se inicia por los responsables del partido y luego tiene un traslado al Ministerio del Interior«, afirmó ante el tribunal, en una declaración que apunta al núcleo dirigente del PP durante la etapa de Rajoy.

El procedimiento judicial analiza el presunto espionaje parapolicial organizado en 2013 para sustraer documentación sensible al extesorero, en el contexto de la investigación del caso Gürtel. La Fiscalía Anticorrupción sostiene que el objetivo era recuperar material «comprometedor» que podía afectar a dirigentes del partido, incluidos audios de conversaciones con el propio Rajoy o con el exdirigente popular Javier Arenas.

Durante su declaración, Bárcenas aseguró que disponía de varias grabaciones, entre ellas una conversación con Rajoy en la que, según su versión, le entregó documentación sobre la contabilidad interna del partido. El extesorero afirmó que ese material fue destruido. El expresidente ya negó estos hechos en sede judicial en 2021, cuando declaró como testigo por los llamados papeles de Bárcenas: «Es metafísicamente imposible que los destruyera», sostuvo entonces.

El caso Kitchen ha estado marcado desde su inicio por la controversia sobre la posible implicación de la cúpula política del PP. Aunque el juez instructor, Manuel García-Castellón, descartó reabrir la investigación sobre la denominada «conexión política» por falta de indicios, tanto la Fiscalía como las acusaciones han insistido en que una operación de esta envergadura difícilmente pudo desarrollarse sin conocimiento de niveles superiores.

En el banquillo se sientan antiguos responsables del Ministerio del Interior y de la Policía, entre ellos el exministro Jorge Fernández Díaz, a quien las acusaciones consideran pieza clave en la ejecución del dispositivo. Sin embargo, el foco político vuelve ahora a situarse sobre Rajoy, cuya declaración puede resultar determinante para delimitar responsabilidades.

El expresidente nunca fue imputado en esta causa ni declaró durante la fase de instrucción. Aun así, informes policiales y testimonios como el del comisario José Manuel Villarejo apuntaron a la posibilidad de que estuviera al tanto de la operación, extremo que tanto el juez como el propio Rajoy han rechazado de forma reiterada.

Las partes no esperan que el expresidente se desvíe de la línea mantenida durante años. En su comparecencia en el Congreso en 2021 ya negó cualquier conocimiento de la trama: «Yo no he conocido nunca la existencia de esa operación«, afirmó entonces. La declaración de este jueves se produce así en un contexto de choque entre versiones que mantiene abierto el interrogante central del caso: quién ordenó el espionaje a Bárcenas y con qué nivel de respaldo político.

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