
El Director Adjunto Operativo (DAO) de la Guardia Civil, Manuel Llamas, ha reconocido este jueves ante el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, se puso en contacto con él para interesarse por la inclusión de un correo electrónico de Begoña Gómez en uno de los informes elaborados por la Unidad Central Operativa (UCO) dentro de la investigación sobre David Sánchez, hermano del presidente del Gobierno.
Durante su declaración como investigado en el denominado caso Leire, Llamas explicó que la secuencia comenzó el 29 de noviembre de 2024, cuando recibió una llamada de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, preguntándole por ese mismo asunto. Tras esa conversación, aseguró que ordenó al entonces jefe de la Policía Judicial del Instituto Armado, el general Alfonso López Malo, que averiguara por qué ese documento figuraba en el informe remitido por la UCO.
Según su relato, López Malo le devolvió la llamada pocos minutos después, aunque la explicación que le ofreció le resultó insuficiente. Poco más tarde fue el propio Marlaska quien volvió a plantearle la misma cuestión. Ante las dudas que persistían, Llamas afirmó que reclamó un informe detallado sobre el origen de la inclusión de ese correo electrónico en las diligencias.
El mando de la Guardia Civil también declaró que la información recibida posteriormente no disipó sus dudas, motivo por el que el 4 de diciembre de 2024 decidió abrir una información reservada para esclarecer lo sucedido. Según expuso ante el magistrado, la investigación interna concluyó finalmente con una propuesta de amonestación después de que se elaborara una nota explicativa sobre la incorporación del correo de Begoña Gómez al informe relacionado con David Sánchez.
En su comparecencia, Llamas confirmó igualmente que mantuvo reuniones con responsables de la UCO para pedirles que los investigadores evitaran actuar de forma «proactiva» durante el desarrollo de las diligencias. Aunque negó haber utilizado expresiones como «ponerse de perfil», tal y como habían sostenido previamente varios mandos de la unidad en sede judicial, sí admitió que trasladó la conveniencia de no asumir iniciativas que, a su juicio, correspondían exclusivamente al órgano judicial encargado de la instrucción.
Asimismo, reconoció que durante el verano de 2024 participó junto al entonces director general de la Guardia Civil, Leonardo Marcos, en varios encuentros con responsables de la UCO para reorganizar las vacaciones de los agentes que trabajaban en la investigación sobre el hermano del presidente del Gobierno. Algunos de esos investigadores ya habían declarado que se les obligó a aplazar sus permisos para concluir con urgencia un informe relacionado con la causa.
Llamas y Mercedes González permanecen investigados por presuntos delitos de prevaricación y obstrucción a la Justicia. La investigación judicial sostiene que la directora general de la Guardia Civil mantuvo varios encuentros con Leire Díez, exmilitante socialista conocida por sus gestiones para intentar desacreditar investigaciones que afectaban al entorno del Gobierno. Esas reuniones, según las pesquisas de la UCO, coincidieron temporalmente con la apertura de diversas investigaciones internas dirigidas contra agentes de la propia unidad.
De acuerdo con los investigadores, Leire Díez habría tratado de utilizar su presunta relación con altos cargos de la Guardia Civil para impulsar actuaciones contra los agentes que dirigían las pesquisas sobre distintas causas que afectan al entorno del PSOE. En ese contexto, la declaración de Manuel Llamas cobra especial relevancia, ya que ha reconocido que al menos una de las investigaciones internas se inició después de recibir llamadas tanto del ministro del Interior como de la directora general del Instituto Armado interesándose por el contenido del informe de la UCO.