Marruecos superó en 2025 las 140.000 toneladas de aguacate exportadas, con la Unión Europea como principal destino y tras varios años de fuerte expansión de superficie cultivada e inversión productiva. El salto cuantitativo confirma la transformación del país magrebí, que ha pasado de actor emergente a potencia de referencia en esta fruta tropical.
Entre 2019 y 2023, las exportaciones marroquíes se situaban en torno a las 37.000 toneladas anuales. En paralelo, la superficie dedicada al cultivo de aguacate creció más de un 150%. Ese proceso de ampliación ha desembocado ahora en un incremento sin precedentes de las ventas exteriores.
El Análisis del Mercado de las Principales Frutas Tropicales presentado por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura señala esta evolución con claridad. El informe define a España como «un gran importador de aguacates» y destaca a Marruecos como ejemplo de inversión orientada a transformar y ampliar su producción.
Según el documento, las exportaciones marroquíes prácticamente se duplicaron respecto a 2024 hasta alcanzar unas 140.000 toneladas en 2025. Datos difundidos en abril de 2025 por el Ministerio de Agricultura, Pesca Marítima, Desarrollo Rural y Aguas y Bosques de Marruecos reflejan un aumento del 40% en la superficie cosechada entre 2022 y 2024, junto a un crecimiento del 17% en la producción y del 34% en las exportaciones.
La proyección apunta a nuevas subidas, ya que parte de las plantaciones más recientes aún no han entrado en plena producción. Europa se ha convertido en el mercado clave: el 90% del aguacate marroquí exportado en 2025 tuvo como destino la Unión Europea.
Las 141.046 toneladas enviadas al mercado comunitario situaron a Marruecos como líder africano indiscutible. El incremento del 90% en las ventas interanuales desplazó a Kenia, que tradicionalmente ocupaba esa posición. El país con capital en Nairobi vio reducidas sus exportaciones un 19%, hasta 105.000 toneladas, debido a problemas logísticos vinculados a la crisis del mar Rojo.
El diferencial de costes explica buena parte de la competitividad marroquí. Los menores costes laborales, un marco normativo distinto y un modelo de aprovechamiento de agua más flexible permiten producir a precios muy inferiores a los de los agricultores españoles. La fuerte entrada de producto en Europa provocó además una caída del 16% en el valor medio de las exportaciones durante los primeros nueve meses de 2025. El precio medio del aguacate marroquí en la Unión Europea se situó en torno a 0,63 euros por kilo.
La comparación con otros competidores refuerza esa ventaja. Kenia exportó a Europa a un precio medio de 1,09 euros por kilo, mientras que el valor unitario de Perú resultó aproximadamente un 50% superior al marroquí.
España mantiene el liderazgo productivo en Europa, con el 77% del total comunitario y la primera posición exportadora. Sin embargo, el sector nacional afronta una presión creciente. Marruecos dispone de un acuerdo comercial que le permite introducir su fruta en el mercado comunitario en condiciones equiparables a las de los productores europeos, pese a operar con costes laborales más bajos y con normativas más permisivas en fitosanitarios y uso del agua. Una combinación que tensiona los márgenes del campo español y altera el equilibrio del mercado.