
Marruecos y España fueron en 2025 los principales países de procedencia de las personas detenidas por su presunta vinculación con actividades yihadistas, al concentrar entre ambos aproximadamente dos tercios del total de arrestados, según un estudio del Memorial de Víctimas del Terrorismo, que ha publicado La Razón.
En tercer lugar se situó Pakistán, con doce detenidos, mientras que Argelia registró cinco arrestos. A continuación aparecen Tayikistán, Siria y Líbano, con cuatro nacionales de cada país detenidos. Bélgica, Ucrania, Brasil, Jordania y Bosnia registraron un arrestado cada uno.
En el conjunto de las operaciones desarrolladas durante los últimos once años, Marruecos continúa siendo el país de procedencia con mayor número de detenidos, con casi el 40% del total acumulado. España ocupa la segunda posición, con un 34,5%, mientras que Pakistán ha superado a Argelia, con un 7% frente al 6% del país norteafricano. El 12,7% restante corresponde a detenidos de otras nacionalidades o cuya procedencia no consta.
Seis de los detenidos en 2025 eran mujeres, dos menos que el año anterior. Desde 2015, un total de 58 mujeres han sido arrestadas por actividades relacionadas con el yihadismo.
Entre las detenidas en 2025 figura una mujer natural de Ceuta que regresó de Siria después de haber viajado allí en 2014 para contraer matrimonio con un miembro de una organización yihadista, posteriormente fallecido durante la guerra. La mujer y su hijo permanecieron durante nueve años en campos de detención controlados por fuerzas kurdas antes de regresar a España. Tras su llegada, un juez decretó su libertad provisional.
Durante el pasado año también fueron detenidos otros dos retornados de zonas de conflicto que habían combatido en Siria en las filas del Estado Islámico.
Por comunidades autónomas, Cataluña volvió a registrar el mayor número de detenciones relacionadas con el terrorismo yihadista durante el periodo analizado. Cataluña concentra casi un tercio de los arrestos realizados entre 2015 y 2025, por delante de Madrid, que acumula menos del 15% del total.
Tras ambas comunidades aparecen la Comunidad Valenciana, con un 9,4% de las detenciones; Andalucía, con un 9,15%, y Melilla, con un 8,86%.
El estudio también destaca la diferencia entre Ceuta y Melilla. Aunque presentan características sociales similares, el número de detenidos en Ceuta durante el conjunto del periodo es aproximadamente la mitad que en Melilla. Entre 2015 y 2017, sin embargo, Ceuta registró más arrestos que la ciudad autónoma vecina.
En un grupo posterior se sitúan País Vasco, Ceuta, Canarias, Castilla-La Mancha, Castilla y León, Murcia, Baleares, Aragón y Galicia, con cifras acumuladas de entre 12 y 38 detenidos.