«Ser es defenderse», Ramiro de Maeztu
Denuncian falta de avances en la negociación

Más de 175.000 médicos están llamados desde este lunes a secundar nuevos paros contra el modelo laboral del Ministerio de Sanidad

Un grupo de médicos con batas blancas se manifiestan. Europa Press

Los médicos y facultativos de la Comunidad de Madrid retomarán este lunes 18 de mayo la cuarta semana de huelga indefinida intermitente convocada contra el proyecto de Estatuto Marco impulsado por el Ministerio de Sanidad. Los paros, previstos hasta el viernes 22, forman parte de una movilización de ámbito nacional promovida por distintas organizaciones médicas que reclaman un texto específico para el colectivo facultativo y un marco propio de negociación laboral.

La convocatoria mantiene el formato desarrollado desde febrero, con una semana de huelga al mes en esta primera fase. Los sindicatos ya han anunciado una nueva tanda de paros entre el 15 y el 19 de junio. El conflicto se centra en la exigencia de un Estatuto Marco diferenciado que, según los convocantes, reconozca las singularidades formativas, la responsabilidad profesional y las condiciones específicas del ejercicio médico.

En Madrid, el comité de huelga está integrado por Amyts, SIME, MUD y AME. Durante la semana están previstas varias concentraciones en centros sanitarios de la región. La primera tendrá lugar este lunes frente al Hospital Clínico San Carlos y el acto principal se celebrará el miércoles ante la sede del Ministerio de Sanidad, dentro de una movilización coordinada en todas las comunidades autónomas.

Los sindicatos sostienen que el actual proceso negociador no garantiza una interlocución específica para los médicos y facultativos. Las organizaciones convocantes reclaman un ámbito propio de negociación, con capacidad vinculante y separado de otras mesas sindicales. También solicitan medidas relacionadas con carrera profesional, jubilación anticipada, retribuciones y regulación de las guardias médicas.

Más de 175.000 médicos de toda España están llamados a secundar la convocatoria. Los sindicatos también han cuestionado los servicios mínimos fijados, al considerar que limitan el alcance efectivo de la huelga y reducen la capacidad de presión en un conflicto que consideran aún bloqueado.

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