Más de un centenar de vecinos de Cartes (Cantabria) se concentraron ayer lunes a última hora de la tarde frente al Ayuntamiento para expresar su rechazo y preocupación ante la próxima apertura de un centro de menores extranjeros no acompañados (menas) en una vivienda situada en el Camino Real, adquirida recientemente por el Gobierno de Cantabria.
La protesta tuvo lugar a partir de las 19.00 horas y se desarrolló bajo la vigilancia de efectivos de la Policía Local y la Guardia Civil, que también controlaron durante la jornada el inmueble donde está previsto que se ubique el recurso. La presencia policial se mantuvo tanto en las inmediaciones de la vivienda como durante la reunión vecinal, tras varios días de creciente tensión en el municipio.
El centro, cuya gestión corresponderá a la Fundación Cuin, podría albergar a alrededor de 18 menores, aunque los residentes aseguran no haber recibido información concreta sobre la fecha exacta de su puesta en funcionamiento ni sobre la llegada de los jóvenes. La posibilidad de que el recurso comenzara a operar este mismo lunes fue uno de los factores que avivó el malestar vecinal, junto con el clima ya caldeado tras el pleno municipal del pasado viernes, al que acudieron numerosos vecinos para mostrar su disconformidad.
Durante el encuentro celebrado este lunes, los asistentes abordaron también la decisión de cancelar la concentración que estaba prevista para el domingo. Según se explicó, el movimiento vecinal ha optado por frenar temporalmente las movilizaciones diarias —que inicialmente se habían fijado a las siete de la tarde— para evitar, según su criterio, la polarización del conflicto.
En este sentido, los vecinos han insistido en que su protesta no responde a consignas partidistas y que no desean que ningún grupo político capitalice el descontento existente en el pueblo. Por el momento, no prevén nuevas concentraciones hasta el próximo sábado 7, fecha en la que no descartan volver a movilizarse si no se producen avances claros.
Durante la reunión, también se trasladó un mensaje de calma respecto al estado del inmueble. Los representantes municipales informaron de que los técnicos del Ayuntamiento están realizando comprobaciones para verificar que la vivienda, que cuenta con tres habitaciones y no se trata de un edificio de uso colectivo, cumple con todos los requisitos legales exigidos para albergar un centro de estas características.
Fuentes consultadas señalan que el trabajo técnico sigue en marcha y que el consistorio revisa con detalle los parámetros normativos antes de autorizar definitivamente el uso del inmueble como centro de menores. Mientras tanto, el debate sigue abierto en Cartes, a la espera de mayor claridad por parte de las administraciones implicadas.